National Gallery of Art – Edgar Degas - Edmondo and Therese Morbilli
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A su derecha, un hombre con bigote y vestimenta sobria la acompaña en el sofá. Su actitud es más directa: mira al espectador con una expresión que oscila entre la formalidad y una leve curiosidad. La proximidad física de ambos personajes no se traduce en una conexión visual evidente; existe una distancia emocional palpable, acentuada por sus diferentes direcciones de mirada.
El fondo está definido por un tapiz vegetal de color verde oscuro, que crea una atmósfera opresiva y limita la sensación de profundidad. Una puerta entreabierta al fondo permite vislumbrar otra estancia, iluminada con luz tenue, lo que contribuye a la ambigüedad del espacio general. La iluminación es desigual, concentrándose en las figuras principales y dejando el resto sumido en una penumbra suave.
La paleta de colores es dominada por tonos cálidos – rojos, ocres, marrones – contrastados con el verde oscuro del fondo. Esta combinación genera una sensación de opulencia y cierta melancolía. La pincelada es suelta y expresiva, característica que sugiere un interés en capturar la atmósfera más que los detalles precisos.
Subtextualmente, la obra plantea interrogantes sobre las relaciones sociales y familiares de la época. El formalismo de la pose y el vestuario sugieren una clase social acomodada, pero la falta de interacción visible entre los personajes insinúa una cierta distancia emocional o incluso un conflicto subyacente. La mujer, con su mirada baja y abanico protector, podría interpretarse como una figura atrapada en las convenciones sociales, mientras que el hombre, con su expresión más directa, parece observar desde fuera, quizás consciente de la artificialidad del entorno. El uso de la luz y la sombra contribuye a crear un ambiente de misterio e introspección, invitando al espectador a reflexionar sobre la complejidad de las relaciones humanas.