National Gallery of Art – Henry Fuseli - Oedipus Cursing His Son, Polynices
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La iluminación juega un papel crucial en la atmósfera general. Predominan los tonos oscuros, casi tenebrosos, que acentúan el carácter trágico del momento. La luz se concentra sobre las figuras principales, resaltando sus rostros y gestos, mientras que el fondo permanece sumido en la penumbra, sugiriendo un espacio indefinido, quizás una tierra baldía o un lugar de exilio.
La musculatura expuesta del hombre arrodillado sugiere fuerza física contrastada con su vulnerabilidad ante la ira paterna. La palidez de los rostros y la postura encorvada transmiten desesperación y dolor profundo. El manto que cubre a la mujer añade una capa de misterio, ocultando parcialmente su rostro y sugiriendo un rol pasivo en el conflicto.
Subyace en esta representación una reflexión sobre la justicia familiar, las consecuencias del destino y la carga del legado. La figura paterna encarna la autoridad y el poder destructivo, mientras que el joven representa a la generación condenada por los errores de sus antepasados. El acto de maldecir implica no solo un castigo inmediato, sino también una condena para futuras generaciones.
La composición, aunque aparentemente sencilla, es rica en simbolismo. La disposición de las figuras crea una tensión dinámica que atrapa al espectador en el núcleo del conflicto. Se percibe una atmósfera opresiva, donde la desesperación y la tragedia se entrelazan, invitando a la reflexión sobre los límites de la redención y la inevitabilidad del sufrimiento humano. El autor parece interesado en explorar las profundidades de la psique humana, exponiendo las heridas más dolorosas que pueden surgir dentro de una familia marcada por el destino.