National Gallery of Art – Roelandt Savery - Landscape with the Flight into Egypt
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El primer plano está dominado por un grupo de figuras humanas y animales que se desplazan por un camino sinuoso. La presencia de ganado –bueyes, cabras, ovejas– sugiere una escena pastoril, pero la vestimenta de las personas y su actitud reverente indican algo más trascendente. Se percibe una atmósfera de movimiento, aunque lento y deliberado, como si estuvieran siguiendo una ruta predeterminada.
En el centro del cuadro, un edificio arquitectónico se alza sobre un promontorio rocoso. Su estructura, con arcos y columnas clásicos, contrasta con la exuberancia natural que lo rodea. La edificación parece ser un refugio, un lugar de recogimiento, pero también podría interpretarse como una representación simbólica de la fe o la divinidad. La vegetación que crece sobre ella atenúa su monumentalidad, integrándola al paisaje.
El fondo se abre a una perspectiva distante donde montañas azuladas se difuminan en el horizonte bajo un cielo salpicado de nubes. La luz es uniforme y suave, creando una atmósfera serena y contemplativa. La presencia de aves en vuelo refuerza la sensación de libertad y trascendencia.
Más allá de la representación literal de una escena campestre, esta pintura parece aludir a temas de viaje, refugio y redención. El camino que recorren las figuras podría simbolizar un peregrinaje espiritual, mientras que el edificio central representa un destino o un lugar sagrado. La abundancia de animales sugiere prosperidad y fertilidad, pero también una conexión profunda con la tierra y sus ciclos.
La minuciosidad en la representación de cada elemento –la textura de las rocas, la variedad de la flora, los detalles de la vestimenta– revela una intención didáctica por parte del artista. No se trata simplemente de un paisaje pintoresco, sino de una alegoría visual que invita a la reflexión sobre temas universales como la fe, el destino y la relación entre el hombre y la naturaleza. La composición, aunque aparentemente ordenada, esconde una complejidad subyacente que recompensa una observación atenta y prolongada.