Part 1 National Gallery UK – Annibale Carracci - The Dead Christ Mourned (The Three Maries)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Alrededor del cuerpo central se agrupan tres figuras femeninas, presumiblemente en duelo. Una de ellas, situada en el centro, parece ser una figura principal, posiblemente identificable por su halo sutil pero presente. Sus manos alzadas expresan consternación y dolor, mientras que su rostro refleja una mezcla de tristeza y resignación. Las otras dos mujeres se inclinan hacia adelante, con expresiones de angustia palpable; una abre la boca en un grito silencioso, mientras que la otra parece extender sus brazos en un gesto desesperado.
La paleta cromática es rica y contrastada. Los tonos oscuros del fondo y el suelo crean una atmósfera opresiva, mientras que los colores vivos de las vestimentas –el azul intenso, el rojo carmesí y el dorado brillante– atraen la mirada hacia las figuras femeninas y el cuerpo central. La composición se organiza en torno a un eje vertical definido por el cuerpo del hombre muerto, con las mujeres dispuestas simétricamente a su alrededor, creando una sensación de equilibrio formal que contrasta con la intensa emoción expresada.
Más allá de la representación literal de un evento trágico, esta pintura sugiere reflexiones sobre la pérdida, el sufrimiento humano y la fe. La desnudez del cuerpo enfatiza su vulnerabilidad y mortalidad, mientras que las expresiones de dolor en los rostros de las mujeres evocan una profunda empatía en el espectador. El halo sobre la figura central introduce un elemento de trascendencia, insinuando una posible redención o significado espiritual más allá de la muerte física. La escena, aunque cargada de tristeza, también puede interpretarse como una invitación a la contemplación y al consuelo ante la inevitabilidad del sufrimiento. Se percibe una intención de representar no solo el dolor inmediato, sino también la carga emocional duradera que acompaña a la pérdida.