Part 1 National Gallery UK – Angelo Caroselli - The Plague at Ashdod (after Poussin)
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El plano general revela una plaza o espacio público donde yacen cuerpos inertes, algunos sobre el suelo, otros amontonados. La paleta cromática es sombría, con predominio de tonos ocres, marrones y grises que acentúan la atmósfera de desolación. La luz, aunque presente, no alivia la tensión; más bien, ilumina los rostros marcados por el dolor y la angustia.
En primer plano, varios hombres se agachan sobre un cuerpo extendido, mientras otros parecen intentar ayudar a una figura central vestida con ropajes azules que se abre paso entre la multitud. La expresión de este individuo sugiere una mezcla de preocupación y determinación, como si intentara mitigar el sufrimiento que lo rodea. A su alrededor, los personajes muestran signos evidentes de enfermedad: piel amarillenta, ojos hundidos, posturas débiles y desorientadas.
El fondo se diluye en una perspectiva aérea que muestra edificios ruinosos y un cielo nublado, reforzando la sensación de decadencia y fatalidad. La arquitectura, aunque imponente en su concepción original, ahora presenta signos de abandono y deterioro, lo cual contribuye a la atmósfera general de desastre.
Más allá de la representación literal del sufrimiento físico, esta pintura parece aludir a temas más profundos como la fragilidad humana frente a fuerzas superiores, la inevitabilidad de la muerte y la desesperanza ante la adversidad. La disposición de los cuerpos, el dramatismo de las expresiones faciales y la atmósfera opresiva sugieren una reflexión sobre la condición humana y la vulnerabilidad ante el destino. La presencia de elementos arquitectónicos clásicos podría interpretarse como un contraste entre la grandeza del pasado y la desolación del presente, o quizás como una alegoría de la caída de civilizaciones enteras. La escena evoca una sensación de caos y pérdida, invitando a la contemplación sobre la naturaleza efímera de la vida y el impacto devastador de las calamidades.