Part 6 National Gallery UK – Willem van Mieris - A Woman and a Fish-pedlar in a Kitchen
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La iluminación es cuidadosamente distribuida, resaltando los rostros de los personajes y los detalles de las provisiones expuestas. La luz proviene principalmente de una fuente lateral izquierda, proyectando sombras que contribuyen a la sensación de profundidad y realismo. El uso del claroscuro acentúa el contraste entre las zonas iluminadas y las más oscuras, dirigiendo la mirada del espectador hacia los puntos focales de la escena.
En el plano de fondo, se aprecia una ventana cubierta por un tejido estampado con motivos florales y colgantes de carne seca, sugiriendo una cierta abundancia o preparación para el invierno. Una estantería repleta de objetos domésticos añade a la atmósfera de intimidad y cotidianidad. A la derecha, colgadas de ganchos, se observan piezas de caza: aves y conejos, que introducen un elemento de contraste entre la vida doméstica y la actividad de subsistencia.
La repisa sobre la que están sentados los personajes está decorada con una elaborada ornamentación escultórica representando figuras infantiles en actitud juguetona. En el primer plano, a sus pies, se encuentra una cesta rebosante de col y un gato atigrado observa la escena con curiosidad. La presencia del gato, animal doméstico por excelencia, refuerza la atmósfera hogareña.
Más allá de la simple representación de una transacción comercial, la pintura parece sugerir una reflexión sobre las relaciones sociales en el ámbito rural o urbano temprano. La actitud de la mujer, atenta y receptiva, contrasta con la expresión del vendedor, que denota un cierto respeto y cortesía. La escena evoca una sensación de comunidad y dependencia mutua, donde los habitantes se abastecen de bienes a través del intercambio directo.
El detalle meticuloso en la representación de las texturas – el brillo de los peces frescos, la suavidad de la tela, la rugosidad de la repisa– denota un dominio técnico considerable por parte del artista y una intención de captar la realidad con fidelidad. La composición, aunque aparentemente sencilla, esconde una complejidad en su simbolismo y en la sutil interacción entre los personajes y el entorno que les rodea.