Nicolai Abraham Abildgaard – King Priam Pleading with Achilles for the Corpse of Hector
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En primer plano, un hombre mayor, vestido con ropas opulentas pero ahora arrugadas y sucias, se encuentra postrado ante otro individuo de complexión atlética y desnudez parcial. La postura del anciano es de súplica desesperada; sus manos están alzadas en un gesto de imploración, la cabeza inclinada en señal de humildad y respeto reverencial. Su rostro, aunque parcialmente oculto, transmite una mezcla de dolor, angustia y una resignación sombría.
El segundo hombre, evidentemente más joven y vigoroso, se muestra con una expresión ambivalente. Sus manos están levantadas, no necesariamente en un gesto amenazante, sino más bien como si estuviera conteniendo o reprimiendo una emoción. Su postura es ligeramente inclinada hacia adelante, lo que sugiere una cierta consideración, aunque su rostro permanece relativamente inexpresivo, dejando la interpretación de sus sentimientos a la ambigüedad. Una espada yace en el suelo cerca de sus pies, un símbolo palpable del poder y la muerte.
A la izquierda, otro personaje observa la escena con una expresión de preocupación o quizás compasión. Su presencia refuerza la atmósfera de solemnidad y tragedia. Detrás de los personajes principales, se aprecia un objeto ceremonial, posiblemente una copa o un cáliz, que podría simbolizar el honor, la tradición o incluso la divinidad.
La composición general sugiere una confrontación entre la vejez y la juventud, la súplica y el poder, la desesperación y la indiferencia. El subtexto principal parece girar en torno a la fragilidad de la vida humana frente a la fuerza implacable del destino y la guerra. La escena evoca temas universales como la piedad, la venganza, el duelo y la búsqueda de la justicia, incluso cuando esta se presenta en su forma más dolorosa. La ausencia de color acentúa la atemporalidad de la representación, sugiriendo que este momento de sufrimiento humano trasciende las barreras del tiempo y la cultura. La técnica escultórica, con sus líneas definidas y su atención al detalle anatómico, contribuye a la sensación de realismo y dramatismo.