Pablo Picasso Period of creation: 1908-1918 – 1908 Bols et cruche
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La paleta cromática es deliberadamente restringida, dominada por tonos terrosos: ocres, marrones y verdes apagados. El uso de estos colores contribuye a una atmósfera de quietud y contención, aunque la pincelada, visible y texturizada, introduce un elemento de dinamismo. La luz no proviene de una fuente discernible; ilumina los objetos de manera uniforme, eliminando sombras dramáticas y enfatizando su volumen simplificado.
La fragmentación es una característica clave. Las formas se descomponen en planos geométricos que se superponen e intersecan entre sí. La jarra, por ejemplo, no se presenta como un objeto único y coherente, sino como una serie de facetas vistas desde diferentes ángulos simultáneamente. Este tratamiento desarticula la realidad visible, sugiriendo una exploración más allá de la apariencia superficial.
El cuenco con las esferas, situado en el extremo derecho, atrae la atención por su posición central y su forma redondeada que contrasta con los ángulos rectos del resto de la composición. Las esferas mismas, aunque reconocibles como objetos redondos, carecen de detalles definidos; son más bien manchas de color que contribuyen a la textura general de la superficie.
La pequeña cesta en primer plano introduce una nota de escala y perspectiva inusuales. Su tamaño diminuto en relación con los otros elementos acentúa la sensación de irrealidad del espacio representado. El limón, un único punto de color vibrante, se sitúa junto a la jarra, ofreciendo un contraste visual que rompe con la monotonía cromática predominante.
Subyacentemente, esta pintura parece interrogar la naturaleza de la representación y la percepción. Al desmantelar las convenciones tradicionales de perspectiva y modelado, el artista invita al espectador a reconsiderar su propia relación con el mundo visible. No se trata tanto de representar objetos como de explorar la forma en que los percibimos y los construimos mentalmente. La ausencia de contexto narrativo o emocional sugiere una reflexión sobre la esencia misma de las cosas, despojadas de cualquier significado anecdótico.