Pablo Picasso Period of creation: 1931-1942 – 1932 Femme assise prКs dune fenИtre (Marie-ThВrКse)
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La paleta cromática es contenida pero expresiva. Predominan los tonos fríos – azules y grises – que definen el fondo y la atmósfera general de introspección. Estos contrastan con el rojo intenso del vestido, un punto focal que atrae la mirada y aporta una nota de vitalidad a la escena. El verde en la falda introduce otra tonalidad que se integra sutilmente con los azules, creando una sensación de armonía aunque también de cierta melancolía.
La mujer parece absorta en sus pensamientos; su expresión es serena, casi inexpresiva, y su mirada dirigida hacia un punto indefinido más allá del plano del cuadro. La ventana, representada por líneas verticales que delimitan el espacio, actúa como una barrera entre la figura y el exterior, sugiriendo una sensación de aislamiento o contemplación interior.
La fragmentación de las formas, característica distintiva del estilo del artista, desarticula la anatomía de la mujer, descomponiéndola en planos superpuestos que desafían la representación realista. Esta técnica no busca imitar la apariencia física, sino más bien transmitir una impresión psicológica, un estado emocional. La simplificación y el uso de ángulos inusuales sugieren una exploración de la subjetividad y la percepción individual.
En cuanto a los subtextos, se puede interpretar esta obra como una reflexión sobre la soledad, la introspección y la complejidad de la experiencia humana. El espacio limitado y la figura aislada evocan una sensación de confinamiento emocional, mientras que la serenidad en el rostro de la mujer podría sugerir una aceptación resignada de su situación o un refugio en el mundo interior. La ventana, a pesar de ofrecer una posible vía de escape, permanece como un límite visual, reforzando la idea de una distancia entre el individuo y el mundo exterior. El uso del color, con el rojo como elemento disruptivo, podría simbolizar una pasión contenida o una fuerza vital que persiste en medio de la quietud.