Pablo Picasso Period of creation: 1931-1942 – 1941 Dora Maar au chat
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El atuendo de la mujer es llamativo: un sombrero adornado con flores y una capa o abrigo que combina tonos verdes, rojos y azules salpicados de puntos negros. La complejidad del diseño parece querer enfatizar su individualidad, aunque también podría interpretarse como una forma de encorsetamiento, una restricción impuesta sobre su personalidad. La silla en la que se sienta, con sus líneas angulosas y su estructura desproporcionada, refuerza esa sensación de incomodidad o artificialidad.
Un gato negro se sitúa sobre el respaldo de la silla, justo detrás de la cabeza de la mujer. La presencia del felino introduce un elemento simbólico complejo. El gato, tradicionalmente asociado con la suerte, la intuición y lo oculto, podría representar una fuerza misteriosa que influye en la figura femenina o incluso proyectar aspectos de su propia psique. Su posición elevada sugiere una superioridad sutil, como si observara a la mujer desde una perspectiva privilegiada.
El fondo es relativamente neutro, con un espacio luminoso que se abre tras la figura, creando una sensación de profundidad y al mismo tiempo acentuando el contraste con las zonas más oscuras del retrato. La luz no es uniforme; incide sobre ciertos puntos, resaltando texturas y volúmenes, mientras que otras áreas permanecen sumidas en la penumbra.
En términos subtextuales, esta pintura parece explorar temas de identidad, fragmentación y la relación entre el individuo y su entorno. La desestructuración del rostro sugiere una crisis de representación, una dificultad para definir o comprender la propia esencia. La figura femenina no se presenta como un objeto pasivo, sino como un sujeto complejo, con una mirada penetrante que invita a la reflexión. El gato añade una capa adicional de significado, insinuando la presencia de fuerzas invisibles y el peso del destino. La paleta de colores, aunque vibrante, transmite una atmósfera de tensión y melancolía, sugiriendo una realidad interior turbulenta.