Rembrandt Harmenszoon Van Rijn – Portrait of a Young Woman with a Fan
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La joven está sentada sobre una tapestria con motivos florales, apenas visible en la penumbra, lo que sugiere un entorno doméstico de cierta opulencia sin llegar a ser ostentoso. Su atuendo es sobrio pero elegante: un vestido oscuro, posiblemente de terciopelo, acentuado por un volante de encaje tanto en el cuello como en los puños. Estos detalles textiles son tratados con gran realismo y minuciosidad, evidenciando la maestría del artista en la representación de texturas.
La joven sostiene un abanico cerrado frente a su cuerpo, un accesorio que tradicionalmente simboliza coquetería, modestia o incluso el control sobre las emociones. Su expresión es serena, casi melancólica; los ojos fijos en un punto indefinido sugieren una introspección profunda. No hay una sonrisa evidente, pero sí una sutil suavidad alrededor de la boca que podría interpretarse como una leve insinuación de afecto o resignación.
El uso del claroscuro es particularmente notable. La luz incide directamente sobre el rostro y las manos, revelando detalles finos como la textura de la piel y el brillo de los anillos en sus dedos. Esta iluminación selectiva crea un efecto dramático que intensifica la sensación de intimidad y misterio.
En cuanto a subtextos, se puede inferir una cierta posición social acomodada para la retratada, evidenciada por su vestimenta y la calidad del entorno. La formalidad de la pose y el abanico sugieren un retrato encargado, probablemente con fines conmemorativos o como muestra de estatus. Sin embargo, la expresión introspectiva y la atmósfera melancólica podrían indicar una complejidad emocional más allá de la mera representación de riqueza y posición social. El abanico, en su quietud, podría ser interpretado no solo como un accesorio decorativo sino también como un símbolo de contención, quizás aludiendo a restricciones sociales o personales impuestas sobre la joven. La ausencia de elementos narrativos adicionales refuerza la idea de que el retrato se centra en la individualidad y la psicología del sujeto, más que en una escena específica o evento particular.