Portrait Artist FIShalyapin. 1905 Valentin Serov (1865-1911)
Valentin Serov – Portrait Artist FIShalyapin. 1905
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Pintor: Valentin Serov
Fyodor Chaliapin fue un destacado cantante de ópera que vivió a principios del siglo XX. Valentin Serov: un excelente artista del siglo XX. No es de extrañar que estas personalidades tuvieran la oportunidad de reunirse. Serov suele retratar a personas brillantes y con talento en sus retratos. En su obra hay retratos de Maxim Gorky, Levitan, Repin y Leskov. Serov tampoco podía dejar pasar la oportunidad de retratar a Chaliapin en el lienzo. El retrato fue pintado en 1905.
Descripción del cuadro de Valentin Serov "Retrato del artista F.I. Chaliapin".
Fyodor Chaliapin fue un destacado cantante de ópera que vivió a principios del siglo XX. Valentin Serov: un excelente artista del siglo XX. No es de extrañar que estas personalidades tuvieran la oportunidad de reunirse.
Serov suele retratar a personas brillantes y con talento en sus retratos. En su obra hay retratos de Maxim Gorky, Levitan, Repin y Leskov. Serov tampoco podía dejar pasar la oportunidad de retratar a Chaliapin en el lienzo.
El retrato fue pintado en 1905. Este cuadro es significativamente diferente de los retratos habituales de Valentin Serov. En primer lugar, Fyodor Chaliapin está representado de cuerpo entero, por lo que el artista quiso mostrar la majestuosidad física de este interesante personaje. En segundo lugar, el cuadro no está pintado ni al óleo, ni a la acuarela ni al lápiz. Está pintado al carbón. Y a primera vista podría parecer incluso una obra inacabada, pero un boceto.
Chaliapin aparece en el retrato como un hombre verdaderamente majestuoso. Lleva un traje ceremonial. La camisa blanca, la pajarita, los zapatos de charol... todo parece impecable.
La pose de Fyodor Chaliapin es relajada, podemos ver que no se esfuerza, pero al mismo tiempo vemos su postura orgullosa, su confianza. El cuerpo en sí parece ligeramente desproporcionado. Una cabeza pequeña, hombros grandes y piernas largas, pero así es como Serov quería retratar a la cantante. El artista también trabajó en el rostro, que resultó muy expresivo. Expresión ligeramente triste en el rostro del héroe, como si nos dijera que el cantante va a interpretar una canción lírica.
El retrato parece muy sencillo, pero se considera uno de los más bellos y precisos de Chaliapin. El cuadro no tiene absolutamente ningún fondo. Serov no quería representar a Chaliapin en un restaurante, en un escenario o en una casa. Y resultó que la atención no se dirige a objetos extraños, sino que se centra en una persona: Chaliapin.
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El hombre está ataviado con un traje formal: chaleco, camisa con cuello de pajarita y abrigo largo. Una mano descansa sobre la cadera, mientras la otra se encuentra en una posición relajada cerca del abdomen, sugiriendo una actitud despreocupada o incluso ligeramente arrogante. La postura general transmite una sensación de solidez y presencia imponente.
La ejecución es rápida y gestual, con trazos sueltos que definen las formas sin buscar un acabado pulido. Se aprecia una marcada economía de medios; el artista se concentra en capturar la esencia del personaje a través de líneas expresivas y contrastes de luz y sombra. La ausencia de color intensifica la atención sobre la volumetría y la textura de los tejidos, así como sobre las facciones del rostro.
En el semblante del retratado se percibe una expresión ambigua: hay una mezcla de seriedad y cierta indulgencia, quizás incluso un atisbo de melancolía. La mirada es directa, pero no confrontacional; parece invitar al espectador a adentrarse en la personalidad del representado.
Más allá de la mera representación física, el dibujo sugiere una reflexión sobre la identidad y el estatus social. El atuendo formal y la postura segura denotan pertenencia a un círculo privilegiado, mientras que la expresividad del rostro insinúa una complejidad interior. Se intuye una vida dedicada al arte escénico, donde la imagen pública y la interpretación de roles son elementos fundamentales. La informalidad del dibujo, pese a la elegancia del sujeto, podría indicar una relación cercana entre el artista y su modelo, un intento de capturar no solo su apariencia externa, sino también su carácter íntimo. El retrato, en definitiva, es un documento visual que trasciende la simple semejanza física para ofrecer una ventana a la psicología de un individuo.