Misha Serov. End 1890 Valentin Serov (1865-1911)
Valentin Serov – Misha Serov. End 1890
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Pintor: Valentin Serov
El retrato de Misha Serov forma parte de una sucesión de retratos de niños realizados por Valentin Alexandrovich Serov, artista ruso y uno de los principales retratistas de su época. El género principal en la obra de Serov desde 1890 fue el retrato. Esta zona presenta todos los rasgos característicos de su estilo inicial: la clara comunicación del estado psicológico de las personas que posan para él.
Descripción del cuadro "Retrato de Misha Serov" de Valentin Serov
El retrato de Misha Serov forma parte de una sucesión de retratos de niños realizados por Valentin Alexandrovich Serov, artista ruso y uno de los principales retratistas de su época.
El género principal en la obra de Serov desde 1890 fue el retrato. Esta zona presenta todos los rasgos característicos de su estilo inicial: la clara comunicación del estado psicológico de las personas que posan para él. A Serov le gustaba posar a los representantes de su círculo: actores, artistas y escritores (en 1893 realizó el retrato de su íntimo amigo Isaac Levitan, al que siguieron las imágenes de un gran escritor Leskov y del compositor Rimsky-Korsakov; todos los cuadros se encuentran en la Galería Tretiakov).
Serov utilizaba predominantemente tonos grises, negros y marrones en sus obras, lo que chocaba con los estilos de pintura de la época que sugerían una paleta de colores brillantes, lo que era especialmente evidente en la década de 1880.
Las cualidades impresionistas eran evidentes en la estructura compositiva del retrato o en la sensación de movimiento espontáneo. Además de su teoría contemporánea del impresionismo, Serov estudió con detalle las obras de Hals y Velázquez.
Tras adquirir una amplia fama, en 1894 Serov se unió al grupo de los llamados artistas progresistas y comenzó a recibir importantes encargos, entre ellos los retratos del Gran Duque Pavel, S. M. Botkin y Félix Yusupov, que se conservan tanto en la Galería Tretiakov como en el Museo Ruso). Los rasgos característicos de los retratos de Serov son la veracidad, la habilidad compositiva y la maestría en la ejecución.
En el boceto "Misha Serov" el artista se apartó de su habitual combinación decorativa de colores y utilizó la técnica del dibujo a lápiz con sus líneas claras y la geometría regular de las formas.
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La figura del niño se presenta con cierta solemnidad, aunque su expresión es ambigua: parece contener una mezcla de curiosidad e inquietud. Los ojos, dibujados con trazos firmes, sugieren una mirada directa al espectador, estableciendo un vínculo sutil pero perceptible. La boca, ligeramente entreabierta, podría interpretarse como una señal de vulnerabilidad o de expectativa.
El tratamiento del vestuario es esquemático; las líneas delinean la forma de la camisa y los pantalones, sin preocuparse por la textura o el brillo de los tejidos. Esta simplificación contribuye a un efecto general de austeridad y concentración en lo esencial: la psicología del niño. La postura, ligeramente encorvada, podría indicar timidez o cansancio, aunque también puede ser una consecuencia de la posición adoptada para el dibujo.
El fondo es prácticamente inexistente, reducido a unas pocas líneas que sugieren un espacio indefinido. Esta ausencia de contexto refuerza la sensación de intimidad y aislamiento del niño, enfocando toda la atención en su figura. La técnica del carboncillo permite jugar con las gradaciones de gris, creando una atmósfera melancólica y evocadora.
En cuanto a los subtextos, el dibujo podría interpretarse como un estudio sobre la infancia, la inocencia o la fragilidad humana. El autor parece interesado en captar no solo la apariencia física del niño, sino también su estado emocional interno. La sencillez de la ejecución sugiere una búsqueda de autenticidad y honestidad expresiva, evitando cualquier artificio o idealización. Se intuye un interés por el retrato psicológico más que por la mera representación visual. El dibujo, en su aparente simplicidad, encierra una profunda carga emotiva y una reflexión sobre la condición humana.