Konstantin Andreevich Somov – New and old year. Cover of the timesheet-calendar for 1905
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A la izquierda, una figura femenina, ataviada con ropas tradicionales, sostiene en sus brazos a un niño que porta un antifaz. La imagen evoca una atmósfera de misterio y transición, sugiriendo el fin de un ciclo y la llegada de uno nuevo. El gesto del niño, ocultando sus ojos, podría interpretarse como una metáfora de la inocencia o de la necesidad de ignorar las dificultades inherentes al paso del tiempo.
En contraste con esta escena íntima y doméstica, a la derecha se presenta una figura anciana, vestida con un hábito oscuro, que extiende su mano hacia el calendario. Su postura sugiere una actitud de control o supervisión sobre el flujo temporal y los registros que contiene. La presencia de este personaje podría aludir a figuras de autoridad, como representantes del poder religioso o administrativo, que ejercen influencia sobre la vida cotidiana.
En el fondo, se vislumbra un paisaje urbano con edificios altos y una decoración festiva, posiblemente representando la celebración de Año Nuevo. Esta escena, aunque difusa, aporta una sensación de dinamismo y modernidad al conjunto. La paleta de colores es rica y contrastada, con predominio de tonos oscuros que acentúan el dramatismo de la composición.
La obra parece ofrecer una reflexión sobre la relación entre el tiempo, la tradición y el progreso. El contraste entre la figura femenina y el niño, símbolo de renovación, y la figura anciana, representante del orden establecido, sugiere una tensión inherente a la transición entre el viejo y lo nuevo. La inclusión del calendario como elemento central enfatiza la importancia del registro y la planificación en la vida moderna, al tiempo que plantea interrogantes sobre la naturaleza del tiempo y su impacto en la experiencia humana. El antifaz del niño es un detalle particularmente intrigante, invitando a una interpretación más profunda de los subtextos presentes en la pintura.