Spanish artists – COLLANTES Francisco The Burning Bush
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La vegetación juega un papel fundamental en la escena. Un denso conjunto de árboles, con una frondosidad que oscurece parcialmente el hombre y las ovejas, se eleva a la izquierda, creando una barrera visual que acentúa su aislamiento. A la derecha, el paisaje se abre hacia un río serpenteante y colinas distantes, donde se vislumbra una construcción arquitectónica de carácter incierto – quizás un templo o una fortaleza – que se alza sobre un terreno elevado.
El cielo, con sus tonalidades azuladas salpicadas de nubes blancas, aporta una sensación de amplitud y serenidad a la composición. La luz, aunque brillante, no es uniforme; se filtra entre los árboles, creando contrastes de claroscuro que modelan las figuras y el paisaje, otorgándoles volumen y realismo.
Más allá de la representación literal de un pastor y su rebaño, la obra parece sugerir una reflexión sobre la fe y la revelación divina. La figura central, absorta en su contemplación, podría interpretarse como un símbolo del hombre frente a lo trascendente. El entorno natural, con su belleza salvaje e indómita, evoca la inmensidad de lo divino y la pequeñez del individuo ante él.
La presencia de las ovejas, tradicionalmente asociadas con el pueblo elegido en la iconografía religiosa, refuerza esta interpretación simbólica. La construcción distante, aunque misteriosa, podría representar un lugar sagrado o una promesa de redención. En conjunto, la pintura transmite una atmósfera de recogimiento y asombro, invitando a la reflexión sobre temas universales como la fe, la esperanza y el encuentro con lo desconocido. El uso del color es notable; los tonos cálidos en las hojas otoñales contrastan con los fríos azules del cielo y el agua, generando un equilibrio visual que contribuye a la armonía general de la obra.