Tate Britain – William Bell Scott - The Eve of the Deluge
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, tres figuras femeninas destacan por su vestimenta rica y elaborada, así como por sus expresiones de angustia o resignación. Una de ellas, con una postura particularmente vulnerable, parece estar siendo consolada por otra. A su lado, un hombre barbado, vestido con ropajes ceremoniales, observa la escena con semblante sombrío, posiblemente representando una figura de autoridad o liderazgo. Más allá, otro personaje masculino, de piel oscura y expresión severa, se encuentra junto a la embarcación, supervisando los preparativos finales para el viaje.
La presencia de animales, representados en diversas actitudes – algunos aparentemente domesticados, otros inquietos – refuerza la idea de una población diversa que busca refugio ante un peligro común. La embarcación, con su forma robusta y funcional, se erige como símbolo de esperanza y supervivencia. En el fondo, una estructura imponente, posiblemente una montaña o formación rocosa, se alza sobre el horizonte, añadiendo una dimensión de monumentalidad a la escena.
La paleta cromática es rica en tonos cálidos – ocres, dorados, rojos – que contrastan con los grises y azules del cielo tormentoso. Esta yuxtaposición contribuye a crear una atmósfera de tensión y presagio. La luz, aunque tenue, ilumina selectivamente las figuras principales, enfatizando sus emociones y roles dentro de la narrativa.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas universales como el juicio divino, la corrupción humana, la necesidad de redención y la fragilidad de la civilización frente a fuerzas naturales o cósmicas superiores. La opulencia del entorno contrasta con la inminente destrucción, sugiriendo una crítica implícita a la decadencia moral y al desprecio por los valores esenciales que pueden conducir a la ruina. La presencia de figuras de diferentes etnias podría interpretarse como una reflexión sobre la unidad de la humanidad ante la adversidad, o quizás como un comentario sobre las jerarquías sociales existentes en el momento de la creación. La mirada del personaje barbado, cargada de melancolía y resignación, invita a la contemplación sobre la naturaleza transitoria de la existencia humana y la inevitabilidad del cambio.