Titian – Jacopo Pesaro, Bishop of Paphos, being Presented by Pope Alexander VI to Saint Peter
Ubicación: Royal Museum of Fine Arts, KMSKA, Antwerp (Koninklijk Museum Voor Schone Kunsten, KMSKA).
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El hombre de barbas, situado en la parte izquierda, irradia una atmósfera de autoridad divina. Su postura relajada, aunque imponente, contrasta con la actitud reverencial del personaje arrodillado. La mano extendida hacia este último sugiere una bendición o un acto de investidura. La luz que lo ilumina resalta su figura y le confiere una cualidad casi sobrenatural.
El individuo arrodillado, en el centro de la composición, se presenta con una expresión de sumisión y devoción. Su vestimenta, rica en detalles y colores, denota un alto rango dentro de la jerarquía eclesiástica. La inclinación de su cabeza y la dirección de su mirada hacia la figura sentada enfatizan su dependencia y respeto.
La figura papal, ubicada a la derecha, es el elemento que da cohesión a la escena. Su gesto de presentación, acompañado del despliegue de un estandarte con emblemas heráldicos, refuerza su papel como mediador entre lo divino y lo terrenal. La arquitectura urbana visible al fondo, con sus fortificaciones y barcos en el puerto, sitúa la acción en un contexto específico, posiblemente Venecia, aunque se presenta idealizada y estilizada.
Más allá de la representación literal del evento, la pintura parece transmitir una serie de subtextos relacionados con el poder, la legitimidad y la autoridad religiosa. La presentación de un individuo a una figura divina puede interpretarse como una justificación del poder temporal de la Iglesia y de sus líderes. El estandarte desplegado sugiere una conexión directa entre el Papa y los símbolos sagrados, reforzando su posición como representante de Dios en la Tierra. La inclusión del paisaje urbano al fondo podría simbolizar la influencia y el alcance territorial de la institución representada.
El uso de la luz y las sombras contribuye a crear un ambiente solemne y grandioso. La iluminación focalizada sobre las figuras principales acentúa su importancia, mientras que las zonas oscurecidas sugieren una atmósfera de misterio y trascendencia. La composición general, con sus líneas diagonales y su perspectiva ligeramente elevada, dirige la mirada del espectador hacia el centro de la escena, enfatizando la importancia del acto ceremonial representado. La disposición de los personajes y la riqueza de los detalles apuntan a un encargo específico, probablemente destinado a glorificar tanto al individuo presentado como a la institución que lo respalda.