Uffizi – Giotto - The Ognissanti Madonna
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición se ve reforzada por la arquitectura gótica del trono, coronado por un gablete decorado con motivos vegetales estilizados y un fondo dorado que intensifica la sensación de trascendencia. A ambos lados de la Virgen, se disponen figuras adicionales: cuatro personajes a cada lado, posiblemente santos o ángeles, dispuestos en parejas y sosteniendo largos objetos cilíndricos que parecen estandartes o antorchas. Estos personajes están delineados con contornos precisos y presentan rostros serenos y ligeramente idealizados. En la parte inferior de la composición, cuatro ángeles alados se arrodillan en actitud de adoración, contribuyendo a la atmósfera de reverencia y devoción.
La paleta cromática es limitada pero efectiva: predominan los azules, dorados, rojos y ocres, creando una sensación de riqueza y luminosidad. El uso del dorado, tanto en el fondo como en los detalles decorativos, acentúa la importancia espiritual de la escena. La luz parece provenir de múltiples fuentes, iluminando las figuras principales y generando un efecto de halo alrededor de la Virgen y el Niño.
Más allá de la representación literal de una escena religiosa, esta obra sugiere una profunda reflexión sobre la maternidad divina, la intercesión celestial y la devoción a la Virgen María. La disposición simétrica de los personajes y la arquitectura gótica del trono transmiten un sentido de orden cósmico y estabilidad espiritual. La mirada serena y contemplativa de la Virgen invita a la meditación y al recogimiento. El gesto de protección con el que sostiene al Niño refuerza su papel como Madre, tanto en lo terrenal como en lo divino. La presencia de los ángeles arrodillados subraya la veneración y el respeto hacia las figuras centrales. En definitiva, se trata de una obra concebida para inspirar fe y devoción en el espectador.