Giorgio Vasari – The Prophet Elisha cleansing Naaman
Ubicación: Uffizi gallery, Florence (Galleria degli Uffizi).
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En el primer plano, la composición se centra en una interacción entre varios personajes masculinos. Un hombre, vestido con ropas suntuosas de color rojo intenso, está inclinado hacia delante, recibiendo algo de las manos de otra figura central: un individuo de barba larga y cabello oscuro, ataviado con una túnica verde que contrasta con los tonos más cálidos del resto de la escena. Este último parece ofrecerle un recipiente lleno de líquido, posiblemente agua o aceite, gesto que sugiere una acción de purificación o sanación. Alrededor de ellos se agrupan otros hombres, algunos con expresiones de preocupación o curiosidad, mientras que otros parecen observar la interacción desde una posición más distante. La iluminación en esta zona es intensa, resaltando las texturas de las vestimentas y los rostros, creando un efecto dramático.
En el segundo plano, sobre una especie de terraza escalonada, se aprecia a un grupo adicional de personas sentadas alrededor de una mesa. Uno de ellos, situado al centro, parece ser la figura clave de esta escena superior; su posición elevada sugiere autoridad o importancia. La luz que lo ilumina es más suave y difusa, creando una atmósfera de misterio y distancia. El paisaje montañoso que se extiende detrás de este grupo contribuye a la sensación de profundidad y amplitud.
La paleta cromática es rica en tonos cálidos: ocres, dorados, rojos y verdes predominan, aunque también hay toques de azul y blanco que aportan contraste. La composición es dinámica, con líneas diagonales creadas por las escaleras y los gestos de los personajes, lo que dirige la mirada del espectador a través de la escena.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas como la fe, la humildad y el poder de la gracia divina. El contraste entre la opulencia del hombre en rojo y la sencillez del profeta sugiere una inversión de roles: aquel que busca la sanación debe someterse a la autoridad de quien la ofrece. La presencia del paisaje montañoso alude a un contexto más amplio, posiblemente representando el viaje espiritual o la búsqueda de lo trascendente. La disposición de los personajes y sus expresiones sugieren una narrativa compleja, llena de tensión y significado religioso. El gesto de ofrecer el recipiente podría interpretarse como una metáfora de la entrega y la aceptación de la voluntad divina.