Apollinaris M. Vasnetsov – old mouth Neglinna. 1924
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática es dominada por tonos fríos: grises, azules apagados y marrones terrosos, acentuados por el rojo intenso de las fortificaciones. Esta elección contribuye a la sensación general de frialdad y aislamiento. La luz, tenue y difusa, se filtra entre nubes densas, proyectando sombras que intensifican la atmósfera opresiva.
En primer plano, una embarcación rudimentaria avanza sobre el agua helada, impulsada por figuras humanas envueltas en ropas gruesas. Se aprecia un fuego encendido a bordo, que emite volutas de humo que se elevan hacia el cielo, creando un contraste visual con la frialdad del entorno. Las cabañas de madera, apiñadas junto a las murallas, sugieren una población humilde y precaria. La nieve cubre los tejados y el suelo, acentuando la sensación de abandono y quietud.
El autor parece interesado en retratar no solo un lugar físico, sino también una condición humana: la lucha por la supervivencia en condiciones adversas. Las figuras humanas, pequeñas e insignificantes frente a la monumentalidad de las murallas, simbolizan la fragilidad del individuo ante el poder y la historia. La presencia del fuego puede interpretarse como un símbolo de esperanza o resistencia, un intento de contrarrestar la frialdad y la oscuridad que lo rodean.
La composición es cuidadosamente equilibrada, con una distribución simétrica de los elementos arquitectónicos y naturales. Sin embargo, esta simetría se ve interrumpida por la presencia de la embarcación en primer plano, que introduce una nota de dinamismo y movimiento en la escena. La perspectiva es ligeramente elevada, lo que permite al espectador contemplar el paisaje desde una posición privilegiada, como si fuera un observador externo.
En definitiva, esta pintura evoca una sensación de nostalgia por un pasado perdido, una reflexión sobre la condición humana y una meditación sobre la naturaleza del tiempo y la memoria. La atmósfera sombría y melancólica invita a la introspección y al cuestionamiento.