Ivan Konstantinovich Aivazovsky – Night. Tragedy in the Sea of Marmara 1897
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, una embarcación se ve envuelta en una violenta agitación. Las olas golpean con fuerza el casco, proyectando espuma y agua al aire. Un grupo heterogéneo de figuras humanas se apiña sobre la cubierta, mostrando expresiones de angustia, desesperación e incluso pánico. Se distinguen hombres vestidos con ropas variadas: algunos parecen oficiales o miembros de la tripulación, mientras que otros, con atuendos más tradicionales, sugieren una población civil en peligro. Uno de ellos alza los brazos hacia el cielo, quizás implorando ayuda o expresando su resignación ante un destino incierto.
En el horizonte, se vislumbra una ciudad iluminada tenuemente, ofreciendo un contraste visual con la oscuridad y el desorden del primer plano. La presencia de barcos adicionales en la distancia sugiere que no se trata de un incidente aislado, sino posiblemente parte de una situación más amplia y trágica. La silueta de los buques, apenas perceptibles entre la niebla y la penumbra, añade una capa de misterio a la escena.
El autor ha empleado una paleta de colores sombríos, dominada por tonos grises, azules oscuros y negros, que refuerzan el tono melancólico y desesperanzador de la obra. La pincelada es suelta y expresiva, contribuyendo a transmitir la inestabilidad del momento y la intensidad emocional de los personajes.
Subyacentemente, esta pintura parece explorar temas como la fragilidad humana frente a la fuerza implacable de la naturaleza, el sufrimiento colectivo ante una catástrofe, y quizás, una crítica velada a las condiciones sociales o políticas que pudieron haber contribuido a la tragedia. La composición invita a la reflexión sobre la vulnerabilidad del individuo y la precariedad de la existencia en un mundo marcado por la incertidumbre y el peligro. La escena evoca una sensación de pérdida y desolación, dejando al espectador con una profunda impresión de la tragedia humana.