Rem Koolhaas:
Urbanismo contemporáneo y arquitectura social
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Rem Koolhaas es un arquitecto, teórico y urbanista neerlandés, nacido el 17 de noviembre de 1944 en Róterdam. Durante cinco décadas, se ha mantenido como una de las figuras más provocativas de la profesión: sus edificios desafían las categorías convencionales y sus escritos han transformado el lenguaje con el que los arquitectos hablan de la ciudad.
2 "Nueva York loca" y el concepto de Manhattanismo
3 La gran teoría
4 Concepto de "Ciudad Genérica"
5 OMA: Práctica y Proyectos
6 Casa en Burdeos
7 Biblioteca Pública de Seattle
8 Casa de la Música en Oporto
9 Sede de CCTV en Pekín
10 Proyecto de ciudad: Lagos como espejo
11 Programa social en la arquitectura
12 Elementos de la arquitectura y la Bienal de Venecia de 2014
13 Herencia teórica y crítica
14 La arquitectura como forma de pensar
15 Urbanismo sin ilusiones
Biografía y formación
La infancia de Koolhaas transcurrió entre dos culturas. Pasó varios años en Indonesia, donde su padre dirigía un instituto cultural. Este temprano encuentro con una ciudad no occidental marcó su visión posterior de Lagos y otras megaciudades del sur global.
De regreso a los Países Bajos, el futuro arquitecto trabajó como periodista para el semanario Haagse Post de La Haya, una publicación que experimentaba activamente con nuevas formas de periodismo a finales de la década de 1960. Fue entonces cuando entrevistó al artista Constant, cuyo proyecto utópico "Nueva Babilonia" le causó una profunda impresión. Al mismo tiempo, Koolhaas se aventuró como guionista, primero en la Academia de Cine y Televisión de los Países Bajos y luego en varios proyectos independientes.
Recibió su formación como arquitecto en la Architectural Association de Londres, graduándose en 1972. A esto le siguió una beca Harkness, que le permitió realizar un período de investigación en los Estados Unidos: en la Universidad de Cornell con Oswald Mathias Ungers y en el Instituto de Arquitectura y Estudios Urbanos de Nueva York con Peter Eisenman.
Proyecto de tesis y el nacimiento de las ideas
En 1972, incluso antes de graduarse, Koolhaas, junto con Elias Zenghelis, Madelon Vriesendorp y Zoe Zenghelis, presentó una tesis titulada «Éxodo o prisioneros voluntarios de la arquitectura». El proyecto proponía un escenario alternativo para la metrópolis contemporánea: un área cerrada en el centro de Londres, que atravesara el tejido urbano existente y ofreciera a sus residentes un entorno social fundamentalmente diferente.
Era un manifiesto en formato de guion gráfico: una narrativa visual que presentaba la arquitectura no como un servicio al desarrollo urbano, sino como una herramienta para crear condiciones sociales. La obra se convirtió en el catalizador de la fundación de la Oficina de Arquitectura Metropolitana y, en cierto sentido, anticipó todos los temas posteriores de Koolhaas: el cercamiento, el control y la sumisión voluntaria a la ciudad.
"Nueva York loca" y el concepto de Manhattanismo
En 1975, Koolhaas, junto con Elias y Zoe Zenghelis y Madelon Friesendorp, fundó OMA (Oficina de Arquitectura Metropolitana) en Londres. Tres años después, se publicó el libro « Delirious New York: A Retroactive Manifesto for Manhattan», que le dio fama en el mundo de la arquitectura incluso antes de haber terminado ningún edificio.
El libro describe el desarrollo de la ciudad de Nueva York desde su "prehistoria" hasta mediados del siglo XX como un continuo experimento con la modernidad. Koolhaas introduce el concepto de "Manhattanismo", una teoría sobre cómo la isla desarrolló un modelo único de existencia urbana, donde la densidad, el caos y la presión comercial dan lugar a formas arquitectónicas imprevistas para cualquier teórico.
La congestión como recurso
La idea central de "Mad New York" es la "cultura de la congestión". Koolhaas considera la congestión urbana no como una disfunción, sino como una fuente de energía y conexiones sociales inesperadas. Para él, Manhattan es un laboratorio, donde cada manzana, cada rascacielos, opera con sus propias reglas, sin coordinación con sus vecinos. Este es el alma de la ciudad.
Esta idea chocaba con el discurso urbanístico dominante de la época, con su énfasis en la zonificación, el control y el ordenamiento del entorno urbano. Koolhaas propuso un marco diferente: el desorden no es un problema a resolver, sino una condición a comprender.
La gran teoría
En 1994, Koolhaas publicó el ensayo "Bigness, or the Problem of Bigness" (Grandeza, o el problema de la grandeza), en el que formuló otro concepto, posteriormente citado en todos los libros de texto de teoría arquitectónica. La idea central es simple: cuando un edificio alcanza cierta escala, deja de ser simplemente arquitectura. Empieza a competir con la ciudad, a reemplazarla y, a veces, incluso a convertirse en ella.
“Lo ‘grande’ no necesita a la ciudad: compite con ella, la representa, la desplaza o es ella misma la ciudad”, escribió Koolhaas.
Esta idea no era solo una provocación. Se basaba en una observación: en la era de la globalización, cada vez más programas (comercio minorista, vivienda, oficinas, entretenimiento, transporte) se concentraban en una sola estructura. Estos megaobjetos ya no sucumben a la lógica arquitectónica habitual de fachada, contexto o escala. Requieren nuevas herramientas de pensamiento.
Tallas S, M, L, XL
En 1995, se publicó la colaboración de Koolhaas con el diseñador Bruce Moe , S, M, L, XL . Según el autor, la concibió como una "novela arquitectónica": una serie de fragmentos que cambian de carácter cada pocas páginas, subvirtiendo y reforzando simultáneamente las nociones de arquitectura. El libro contenía proyectos de OMA de diversas escalas, ensayos teóricos, entradas de diario personal, estadísticas y anécdotas. Tenía aproximadamente 1400 páginas.
Koolhaas lo describió como una especie de crítica a su propio estudio, escrito en un momento de dificultades financieras y una crisis casi existencial en su práctica. Sin embargo, el libro se convirtió en una de las publicaciones de arquitectura de mayor circulación de las últimas décadas.
Concepto de "Ciudad Genérica"
La misma publicación, S, M, L, XL, publicó un ensayo, “Ciudad genérica”, en el que Koolhaas abordó un fenómeno que la mayoría de los críticos ignoraban o condenaban: la ciudad sin rostro, estandarizada, carente de centro histórico y de carácter.
"Ciudad Genérica" es literalmente una ciudad sin historia, creada sobre una superficie plana. Representa la expansión urbana, la repetición y los centros comerciales como sustitutos del espacio público. Pero Koolhaas no la condena: la describe como una respuesta honesta a las presiones de la globalización. Una identidad basada en un centro histórico inevitablemente se diluye y pierde su fuerza a medida que la ciudad se expande.
Este ensayo desató un acalorado debate. Los críticos acusaron a Koolhaas de disculparse por el vacío espiritual. Él respondió que la descripción no implica aprobación, y que un arquitecto no tiene derecho a ignorar la realidad simplemente porque sea fea.
OMA: Práctica y Proyectos
Teatro de danza de los Países Bajos
El primer gran proyecto de OMA, que obtuvo un amplio reconocimiento, fue el Nederlands Dans Theater de La Haya, finalizado en 1987. El edificio consta de tres zonas funcionales: un escenario con auditorio, un estudio de ensayo y un bloque administrativo y técnico. La composición del teatro rompió con la simetría tradicional de los edificios culturales, demostrando que la complejidad programática podía convertirse en un principio fundamental para la creación de formas.
Kunsthal de Róterdam
El Kunsthal, construido en Róterdam en 1992, es un ejemplo típico de lo que Koolhaas denomina "programación cruzada": la combinación de funciones que suelen albergarse en edificios separados. El edificio no alberga una colección permanente; está diseñado exclusivamente para exposiciones temporales. Su diseño permite un recorrido continuo a través de todos los niveles, difuminando deliberadamente los límites entre la calle, el vestíbulo y la sala de exposiciones.
Euralille
El primer proyecto de desarrollo urbano a gran escala de OMA fue el plan maestro de Euralille, un nuevo distrito urbano en Lille, en el norte de Francia. OMA obtuvo el encargo en 1988, tras vencer a Vittorio Gregotti, Norman Foster y Ungers.
El programa abarcó 120 hectáreas y previó aproximadamente 800.000 metros cuadrados de desarrollo, incluyendo un centro comercial, oficinas, viviendas, un centro de convenciones, hoteles y una nueva estación de TGV. En términos de escala, fue el proyecto de desarrollo urbano más grande de OMA completado hasta su momento. Koolhaas admitió posteriormente que la única razón por la que el equipo no se dejó paralizar por el miedo fue su incredulidad ante la posibilidad de que se construyera.
Euralille reveló el enfoque fundamental de Koolhaas para el diseño urbano: no se trata de "sanar" el antiguo tejido urbano ni de volver a los patrones históricos. El nuevo barrio existe como una entidad diferenciada junto a la Lille medieval, sin pretender ser su continuación.
Villa Dall’Ava
Entre los primeros edificios de OMA se encuentra la Villa Dall’Ava en París (1984-1991), encargada, según Koolhaas, de la siguiente manera: el cliente quería cristal, su esposa quería una piscina en la azotea. El proyecto se convirtió en una «crónica de la maduración de la oficina»: numerosos retrasos y revisiones convirtieron el edificio en un documento vivo de cómo OMA aprendió a trabajar con clientes complejos y restricciones regulatorias.
De Róterdam
El complejo De Rotterdam, finalizado en 2013, consta de tres torres unidas en una sola estructura. El edificio fue concebido como una "ciudad vertical", que alberga oficinas, un hotel, restaurantes, tiendas y viviendas. Koolhaas lo diseñó deliberadamente para que la vista cambie según el punto de observación: al pasar por un puente de autopista, las torres a veces se fusionan en un único monolito, a veces divergen en volúmenes separados. Esta técnica refleja su interés por la arquitectura como algo fundamentalmente no estático.
Casa en Burdeos
La Casa Burdeos (1998) se cita a menudo como una de las respuestas más reflexivas de OMA a una situación social específica. El cliente, tras un accidente de coche, quedó confinado a una silla de ruedas. En lugar de adaptar una casa estándar para una persona con discapacidad, Koolhaas diseñó una vivienda cuyo espacio principal era una plataforma elevadora móvil de aproximadamente 3 x 3,5 metros. Esta plataforma también servía como oficina del propietario, conectando los tres niveles de la casa.
La solución cambió radicalmente la jerarquía tradicional: el movimiento mecánico se convirtió en el principio estructural del edificio, en lugar de pasillos y escaleras. La casa no se adaptó a las limitaciones, sino que se construyó en torno a ellas.
Biblioteca Pública de Seattle
La Biblioteca Central de Seattle (1999-2004) es uno de los proyectos de arquitectura pública más estudiados de OMA. Koolhaas abordó el proyecto de una manera poco convencional: en lugar de diseñar un "bello edificio para libros", planteó la pregunta de qué es una biblioteca en la era digital.
El programa del edificio se dividió en "plataformas" claramente definidas: áreas estables para el almacenamiento de libros, la lectura, las funciones administrativas y las reuniones. Entre ellas se encontraban espacios intersticiales flexibles. La envolvente exterior — una fachada de malla de acero que envuelve todo el volumen — registra la actividad interior, sin disimular los desplazamientos e inclinaciones de los distintos niveles.
El edificio generó controversia en la comunidad profesional: algunos admiraban su lógica funcional, mientras que otros lo criticaban por su "intelectualismo conceptual", ajeno a la experiencia cotidiana de sus lectores. Sin embargo, la biblioteca se convirtió en uno de los edificios públicos más visitados de Seattle.
Casa de la Música en Oporto
La sala de conciertos Casa da Música de Oporto (1999-2005) debe su origen a un proyecto no realizado: una vivienda unifamiliar. Al cancelarse el encargo, Koolhaas rediseñó el espacio para un programa completamente diferente, conservando un principio inusual en una sala de conciertos: grandes paredes onduladas de cristal, tanto delante como detrás de la orquesta, ofrecen vistas de la ciudad circundante durante las actuaciones.
Esta solución es más que un simple gesto dramático. Rompe con el concepto tradicional de aislamiento de la sala de conciertos como "templo de la música" y sitúa la actuación en el contexto urbano. El público ve la calle y, desde ella, la orquesta. La frontera entre la institución cultural y el espacio urbano se reduce al cristal.
Sede de CCTV en Pekín
La Sede de la Televisión Central de China en Pekín (2004-2008) es un edificio que se ha convertido en un símbolo de la nueva China en el discurso arquitectónico internacional. Su forma — un circuito cerrado de dos torres inclinadas conectadas por un voladizo horizontal — desafía todas las nociones convencionales del horizonte y del funcionamiento de un rascacielos.
El rascacielos tradicional es vertical. Es una metáfora del crecimiento, la fuerza y la individualidad. El circuito cerrado de televisión ofrece una metáfora diferente: un ciclo cerrado, un proceso colectivo. Todas las funciones de producción televisiva, desde los estudios hasta las redacciones y los servicios administrativos, están integradas en el movimiento continuo del circuito.
El proyecto desató acalorados debates más allá de sus aspectos formales. Trabajar con un operador de medios de comunicación estatal en un estado autoritario planteó preguntas a Koolhaas — y a la profesión en su conjunto — sobre la ética de los encargos arquitectónicos a gran escala. El propio arquitecto solía evitar las respuestas políticas directas, insistiendo en que la arquitectura no podía servir como un instrumento satisfactorio de crítica política.
Proyecto de ciudad: Lagos como espejo
En la década de 1990, mientras trabajaba como profesor de arquitectura y diseño urbano en Harvard, Koolhaas inició un estudio a gran escala llamado el Proyecto Harvard sobre la Ciudad. Su objetivo era documentar y comprender nuevas formas de urbanización acelerada que desafiaban las categorías tradicionales de planificación urbana.
Lagos ocupó un lugar especial en este estudio. Durante varios años, Koolhaas y sus estudiantes visitaron regularmente la metrópolis nigeriana, estudiando sus mercados callejeros, centros de transporte, barrios informales y sistemas de autoorganización.
Un organismo urbano sin plan
La conclusión central de Koolhaas sobre Lagos fue provocadora: «La ansiedad por la inconsistencia de los sistemas urbanos tradicionales oscurece las razones de la existencia incesante y vibrante de Lagos y otras megaciudades. Estas inconsistencias han dado lugar a sistemas alternativos ingeniosos y de vital importancia».
En otras palabras, Lagos no es una ciudad occidental fallida. Es un tipo diferente de organización urbana, donde los residentes convierten cualquier desventaja percibida en una ventaja. Los mercados surgen en las intersecciones. Los sistemas de transporte funcionan sin horarios. Los patrones de empleo espontáneos impregnan cada barrio.
Esta postura ha suscitado importantes críticas. Diversos académicos han señalado que, al despojar a Lagos de su historia colonial y contexto político, Koolhaas está transformando una ciudad real con un sufrimiento social real en un "laboratorio" abstracto para experimentos teóricos occidentales. Esta tensión entre la perspectiva analítica y la responsabilidad ética se ha convertido en un tema recurrente en su obra.
Los resultados del estudio fueron incluidos en el libro Mutations (2000), publicado por Arc en rêve centre d’architecture de Burdeos.
Programa social en la arquitectura
Al analizar los aspectos sociales de la obra de Koolhaas, es importante evitar simplificaciones excesivas. No es un "arquitecto social" en el sentido tradicional: no es alguien que diseñe viviendas para personas de bajos recursos ni que participe en manifestaciones por los derechos ciudadanos. Su interés por lo social es analítico: estudia cómo el espacio produce comportamiento y cómo el comportamiento produce espacio.
Una de las observaciones clave que recorre todos sus textos teóricos es que la arquitectura no es neutral. Cada decisión de diseño — sobre la entrada, el pasillo, la altura del techo, la relación entre lo público y lo privado — predetermina las interacciones sociales. Esta observación se remonta a sus primeros trabajos de estudiante y sigue siendo un tema recurrente en los proyectos de OMA.
El programa como texto social
En el léxico de Koolhaas, el concepto de «programa» significa más que una lista de salas y sus áreas. Un programa es un escenario para la interacción humana, integrado en un edificio desde la fase de diseño. La «programación cruzada» se refiere a la fusión intencionada de funciones que suelen estar separadas: una biblioteca con una cafetería, sin ninguna barrera que las interrumpa; una oficina que desemboca en un atrio público; una sala de conciertos abierta a la calle.
Esta técnica no es decorativa. Refleja la creencia de que la zonificación funcional rígida, ya sea soviética u occidental, elimina los encuentros casuales y el uso espontáneo del espacio que generan vida urbana.
Elementos de la arquitectura y la Bienal de Venecia de 2014
En 2014, Koolhaas comisarió la 14.ª Bienal de Arquitectura de Venecia, titulada "Fundamentos". La exposición principal, en el Pabellón Central, "Elementos de la Arquitectura", fue radicalmente diferente a todas las bienales anteriores.
En lugar de invitar a arquitectos a presentar proyectos actuales, Koolhaas transformó la exposición en un proyecto de investigación histórica de dos años. Cada elemento fundamental del edificio — suelo, pared, techo, tejado, puerta, ventana, fachada, balcón, pasillo, chimenea, inodoro, escalera, escalera mecánica, ascensor y rampa — recibió su propio espacio, similar a una sala. La exposición abarcó la historia centenaria de cada elemento a escala global.
La declaración conceptual de Koolhaas fue la siguiente: la arquitectura contemporánea se ha obsesionado tanto con las formas distintivas, la marca y la imagen que ha perdido el control incluso sobre los componentes más básicos del edificio. En una sala, mostró un falso techo típico de un edificio de oficinas, recortado para revelar la profundidad de las líneas de servicios públicos ocultas en la parte superior: «un espacio tan profundo que empieza a competir con la arquitectura» y «un área sobre la que los arquitectos han perdido por completo el control».
La Bienal tuvo un impacto enorme: algunos la percibieron como un acto de autocrítica de la profesión, otros como demasiado académica y seca.
Herencia teórica y crítica
A lo largo de cinco décadas de trabajo activo, Koolhaas ha acumulado un corpus de críticas tan extenso como sus admiradores. Los argumentos de los críticos suelen resumirse en unas pocas líneas.
En primer lugar, sus conceptos teóricos son brillantes en teoría, pero en los edificios terminados a menudo dan paso a una extravagancia costosa que no justifica su coste. En segundo lugar, su trabajo con estructuras como las cámaras de seguridad o proyectos de desarrollo a gran escala en los estados monárquicos del Golfo Pérsico cuestiona los valores declarados de la ciudad como espacio para los ciudadanos. En tercer lugar, sus interpretaciones de ciudades no occidentales — Lagos en particular — a menudo reproducen una perspectiva colonial, convirtiendo las comunidades vivas en material para construcciones teóricas.
El propio Koolhaas nunca se presentó como una autoridad moral. En las entrevistas, tiende a un pragmatismo que roza el cinismo. Cree que un arquitecto trabaja con fuerzas que no elige: el capital, el estado, la tecnología y la demografía. El reto no es escapar de estas fuerzas, sino encontrar espacio dentro de ellas para algo que sería imposible sin el pensamiento arquitectónico.
Impacto en la profesión
A pesar de la controversia, su influencia en generaciones de arquitectos es indiscutible. Conceptos como congestión, programación cruzada, «Grande» y «Ciudad Genérica» se han convertido en parte del vocabulario profesional: aplicados, cuestionados, revisados, pero nunca ignorados. En 2000, recibió el Premio Pritzker, el galardón internacional más importante de la arquitectura. En 2004, recibió la Medalla de Oro del Real Instituto de Arquitectos Británicos y, en 2010, el León de Oro por su contribución a la arquitectura en la Bienal de Venecia.
OMA es actualmente un estudio internacional con proyectos completados en Europa, Asia, América del Norte y África, incluidos los recientemente finalizados Aviva Studios en Manchester (2023) y Simon Veil Bridge en Burdeos (2024).
La arquitectura como forma de pensar
Cuanto más nos alejamos de los edificios individuales de Koolhaas, más evidente resulta que su obra es, ante todo, una forma de pensar la ciudad. No una receta ni una ideología, sino una metodología para observar y plantear preguntas.
Estudia las compras como una forma de comportamiento social. Examina el corredor como estructura política: quién lo usa, adónde conduce y a quién divide. Analiza cómo los vestíbulos de los centros comerciales reproducen la lógica del espacio público, a pesar de ser legalmente propiedad privada.
Esta perspectiva se deriva de su formación periodística, su hábito de fijarse en detalles que los profesionales dan por sentados. Y también convierte a Koolhaas en un interlocutor incómodo para quienes buscan respuestas sencillas de un arquitecto: qué debería construirse, cómo debería ser una buena ciudad, qué constituye un error.
La escritura como práctica
Los textos de Koolhaas no son un comentario sobre su arquitectura. Constituyen una práctica propia, que coexiste con sus edificios. «Mad New York», S, M, L, XL, «Generic City», «Bolshoi», «Elements of Architecture»: cada uno de estos textos define su propio marco de referencia dentro del cual sus edificios adquieren significado, pero no se agotan en él.
No es casualidad que su padre fuera novelista y crítico, y su abuelo materno, el arquitecto modernista Dirk Rosenburg. Koolhaas heredó ambas tradiciones y nunca las consideró incompatibles. El edificio como texto, la ciudad como narrativa: para él, estas metáforas no operan figurativamente, sino metodológicamente.
Urbanismo sin ilusiones
Si hay un hilo conductor en la obra de Koolhaas, es el rechazo al impulso utópico que ha impulsado durante tanto tiempo la profesión arquitectónica. No propone un "nuevo urbanismo" que corrija todo lo que ha salido mal. En 1994, escribió sin rodeos: "Si ha de haber un ’nuevo urbanismo’, no se basará en las fantasías gemelas del orden y la omnipotencia".
Según Koolhaas, la globalización produce homogeneidad no porque los arquitectos hagan un mal trabajo, sino porque esa es la lógica del propio sistema. La Ciudad Genérica no surge de la mala intención de alguien, sino de las decisiones racionales colectivas de miles de promotores, inversores y funcionarios municipales. La influencia de un arquitecto en este proceso es limitada, y la honestidad de Koolhaas reside en no pretender que estas influencias sean ilimitadas.
Esto lo convierte en un inconveniente para los movimientos políticos que buscan aliada a la arquitectura, ya sea el activismo ambiental, la protección de entornos históricos o la lucha por la vivienda asequible. No rechaza estos objetivos, pero tampoco promete que la arquitectura los alcance. Que tal postura sea una muestra de sobriedad o una evasión de responsabilidad depende de quién la plantee.
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