Hermitage ~ part 14 – Gerome, Jean-Leon - Pool in a Harem
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Comentarios: 6 Ответы
ааа, булки!!! =0
Обалденное произвидение, особено наложницы.
Супер!!!
хачу в такой бассейн... но не в качестве наложницы ))
Похоть плоти во всей своей красе. Лукавый змей язвит нас в душу.
Написано мастерски. И невольно приходит в голову мысль, что человек ко всему привыкает. Не заметно, чтобы наложницы были недовольны своей судьбой.
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En primer plano, una mujer sentada sobre un tapiz colorido se presenta desnuda, su figura central en la composición. Su postura es contemplativa, casi desafiante, mientras que sus ojos parecen dirigirse hacia fuera del cuadro, más allá del espectador. A su lado, otra mujer, con el cabello rojizo, reclinada sobre una plataforma cubierta de azulejos azules y blancos, comparte un semblante de languidez y desinterés. Una tercera figura femenina, sentada en segundo plano, observa la escena con una expresión difícil de interpretar.
Un hombre vestido con ropas tradicionales orientales, probablemente un sirviente o músico, se encuentra de pie cerca del grupo femenino. Sostiene un instrumento musical –un oboe, quizás– y su presencia introduce una nota de tensión y control dentro del ambiente relajado. En la parte posterior del espacio, otras figuras femeninas se vislumbran en el agua, difuminadas por la distancia y la luz, sugiriendo una comunidad o grupo más amplio.
La paleta de colores es rica y contrastada: los tonos cálidos del tapiz y la piel femenina se contraponen a los azules intensos de los azulejos y las sombras profundas que definen el espacio arquitectónico. La meticulosa atención al detalle en la representación de los tejidos, la cerámica y la arquitectura denota un interés por la verosimilitud, aunque la escena en sí misma parece estar imbuida de una fantasía orientalista.
Subyacentemente, la obra plantea interrogantes sobre la dinámica del poder, el deseo y la observación. La desnudez de las mujeres no se presenta explícitamente como erótica, sino más bien como un elemento que contribuye a la atmósfera de misterio y exotismo. La presencia del hombre con el instrumento musical sugiere una relación de dependencia o control, mientras que la mirada dirigida hacia fuera de las figuras femeninas podría interpretarse como una búsqueda de escape o una crítica implícita a su situación. La luz teatral acentúa la artificialidad de la escena, sugiriendo que se trata más de una representación idealizada y construida que de una observación directa de la realidad. En definitiva, el cuadro invita a reflexionar sobre las representaciones del Oriente en el arte occidental y los mecanismos por los cuales se construye el deseo y la fascinación hacia lo exótico.