Impressionism – ST-ARTI001aBodmer Oak by Monet
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
Comentarios: 1 Ответы
El juego de pinceladas – ¡Inefable!
.
¡Oh, qué elegante y esbelta
es el juego de pinceladas – inefable,
me persigue...
con su belleza... indescriptible.
En todas partes hay palacios... y colores...
que corren como una ola inasible,
palabras de despedida del alma...
solo dejan una triste huella borrosa.
¡Oh, alégrate!..., que estás vivo...,
que estás... con las flores en placer...
en el alma hay esa aspiración final...
de la fugacidad del color a la visión!!
.
23 de diciembre de 2017.
© Copyright: Alexander Grigoriev 20, 2017
Certificado de publicación nº 117122302249.
.
.... este poema del sitio web: Poemas.ru – autor: Alexander Grigoriev20
No se puede comentar Por qué?
El autor ha dispuesto un conjunto de árboles más jóvenes y esbeltos detrás del roble principal, creando una sensación de profundidad y perspectiva. Estos árboles se desvanecen gradualmente hacia el fondo, donde la luz tenue sugiere la presencia de una atmósfera brumosa o nublada. El suelo está cubierto por una alfombra de hojas secas, pintadas con pinceladas rápidas y vibrantes que capturan la textura y el color del follaje caído.
La composición se caracteriza por un marcado contraste entre las zonas iluminadas y las sombreadas. La luz parece provenir de una fuente externa, quizás filtrándose a través de la cubierta vegetal, lo que acentúa la volumetría del roble y crea un juego de luces y sombras en el suelo.
Más allá de la mera representación de un paisaje otoñal, la pintura evoca una sensación de melancolía y quietud. El árbol solitario, con su porte majestuoso pero decadente, puede interpretarse como un símbolo de la transitoriedad del tiempo y la inevitabilidad del cambio. La atmósfera sombría y el uso predominante de tonos terrosos contribuyen a esta impresión general de introspección y reflexión sobre la naturaleza efímera de la existencia. Se intuye una contemplación silenciosa, una invitación a la pausa y al reconocimiento de la belleza en la decadencia.