Impressionism – ST-ARTI001aLuncheon of the Boating Party by Renoir
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Comentarios: 1 Ответы
El juego de pinceladas – ¡Inefable!
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¡Oh, qué elegante y esbelta
es el juego de pinceladas – inefable,
me persigue...
con su belleza... indescriptible.
En todas partes hay palacios... y colores...
que corren como una ola inasible,
palabras de despedida del alma...
solo dejan un rastro pálido y sombrío.
¡Oh, alégrate!, que estás vivo...,
que tú... con las flores en éxtasis...
en el alma hay ese impulso, ese final...
desde el color fugaz hasta la visión!!
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23 de diciembre de 2017
© Copyright: Alexander Grigoriev 20, 2017
Certificado de publicación nº 117122302249
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.... este poema del sitio web: Стихи. ру – autor: Alexander Grigoriev20
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La iluminación es desigual, creando contrastes marcados entre áreas iluminadas por el sol y otras sumidas en sombra. Esta técnica acentúa la sensación de espontaneidad y movimiento inherente a la escena. La paleta de colores es rica y cálida, con predominio de tonos ocres, dorados y verdes que sugieren un día soleado y una atmósfera festiva.
En el primer plano, una mujer elegantemente ataviada, adornada con flores en el cabello, parece conversar animadamente con un hombre a su lado. Su expresión es difícil de descifrar completamente; podría ser alegría, sorpresa o incluso una ligera incomodidad. A su alrededor, otros comensales participan en conversaciones, ríen y disfrutan de la comida. Se percibe una sensación general de despreocupación y placer.
Más allá de la mesa principal, se distinguen otras figuras: un hombre fornido con el torso desnudo observa a los presentes desde un lateral, mientras que una joven, apoyada en una barandilla, parece absorta en sus propios pensamientos, ajena al bullicio circundante. Esta figura, aislada en su contemplación, introduce una nota de melancolía sutil en la escena general.
La disposición de los personajes y la forma en que interactúan sugieren una jerarquía social implícita. Algunos parecen ser anfitriones o figuras centrales, mientras que otros ocupan posiciones más periféricas. El uso de la luz y la sombra contribuye a esta diferenciación, resaltando a algunos individuos y relegando a otros a la penumbra.
La abundancia de detalles – los platos rebosantes de comida, las botellas de vino, los sombreros adornados, el perro que se abre paso entre las piernas de los comensales – crea una sensación de opulencia y vitalidad. Sin embargo, también puede interpretarse como una crítica velada a la superficialidad y al hedonismo de la época. La escena, en su aparente despreocupación, podría estar insinuando una fragilidad subyacente, un vacío que se intenta llenar con placeres efímeros. La mirada perdida de la joven en la barandilla parece ser el único indicio de esta inquietud latente.