Konstantin Andreevich Somov – Self-portrait in the mirror
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Comentarios: 1 Ответы
Не ожидала такой полной и прекрасной коллекции картин! Знала только некоторые его работы...
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El hombre, con su rostro marcado por los años y una expresión pensativa, se observa a sí mismo. La luz incide sobre él desde un lado, acentuando las arrugas y la textura de la piel, pero también otorgándole una cierta dignidad. La imagen reflejada parece ligeramente descontextualizada del entorno inmediato, como si existiera en una dimensión paralela.
El espacio que rodea al espejo está meticulosamente organizado con objetos personales: un jarrón con flores rojas vibrantes, varios frascos de vidrio aparentemente conteniendo líquidos aromáticos, un pañuelo oscuro y un paraguas apoyado contra la pared. Estos elementos no son meros accesorios decorativos; parecen tener una carga simbólica. Las flores, en su esplendor efímero, podrían aludir a la fugacidad del tiempo y la belleza. Los frascos sugieren rituales de cuidado personal, pero también pueden interpretarse como símbolos de introspección y autoevaluación. El pañuelo, con su patrón sutil, añade una nota de elegancia discreta.
La paleta cromática es rica en tonos cálidos: ocres, dorados y rojos dominan la escena, creando una atmósfera de melancolía contenida. El contraste entre las zonas iluminadas y las sombras profundas contribuye a la sensación de misterio y complejidad psicológica. La luz que entra por la ventana, difusa y suave, ilumina parcialmente el fondo, insinuando un mundo exterior más allá del espacio íntimo representado.
La composición en su conjunto invita a una reflexión sobre la identidad, el paso del tiempo y la relación entre el individuo y su propia imagen. El autor parece estar explorando no solo su apariencia física, sino también su estado interior, sus recuerdos y sus aspiraciones. La presencia del espejo actúa como un catalizador para esta introspección, revelando tanto lo que se muestra al mundo como aquello que permanece oculto en la profundidad de uno mismo. Se percibe una sutil tensión entre la presentación externa y la realidad interna, una búsqueda constante de autenticidad en el reflejo.