La Marotte Francois Boucher (1703-1770)
Francois Boucher – La Marotte
Editar atribución
Imagen tomada de otro álbum: es.gallerix.ru/s/1097720245/N/79580193/
Descargar a tamaño completo: 2800×2119 px (1,3 Mb)
Pintor: Francois Boucher
François Boucher se hizo famoso no sólo como artista de talento, en perfecta consonancia con el espíritu de su época, sino también como decorador y autor de grabados. Ilustró muchos libros. A menudo se refería a temas mitológicos, pero los dibujaba de forma pastoral, en parte decorativa, haciendo gala de un raro ingenio. También rindió homenaje a las escenas de género y pintó retratos por encargo.
Descripción del cuadro "Pastoral" de François Boucher
François Boucher se hizo famoso no sólo como artista de talento, en perfecta consonancia con el espíritu de su época, sino también como decorador y autor de grabados. Ilustró muchos libros. A menudo se refería a temas mitológicos, pero los dibujaba de forma pastoral, en parte decorativa, haciendo gala de un raro ingenio. También rindió homenaje a las escenas de género y pintó retratos por encargo. El representante más llamativo del rococó, el artista pretendía que todas sus obras se integraran perfectamente en el interior y sirvieran como decoración adicional de las habitaciones. Su principal cliente era la marquesa de Pompadour.
El cuadro "Pastoral" es un ejemplo típico de la obra de Boucher. Los colores brillantes, parecidos a los de la laca, son la base de la pintura. El artista utiliza todos los colores del espectro sin excepción, pero el tono general del cuadro es rosa dorado, lo que crea una sensación de calidez y ligera coquetería. La noción de "pastoral", derivada de la palabra "pastoral", se basa en el elogio del campo, una existencia idealizada, una convivencia sin conflictos con el telón de fondo de la naturaleza.
Boucher llenó casi todas sus pastorales de coqueteo abierto e incluso de cierto erotismo. El cuadro muestra a una pareja de enamorados: una bonita chica con una falda amarilla abullonada y una blusa rosa pálido con un gran escote, y su amante, vestido con un pantalón beige y un chaleco escarlata brillante. Ambos personajes van descalzos; en el pelo de la muchacha se tejen flores y a los pies de los amantes también hay rosas. Una oveja rizada se acurruca contra la niña de la derecha; la escena está enmarcada por pintorescas ramas de árboles. El cielo gris claro y plateado sirve de tono neutro para el rostro avergonzado y sonrojado de la heroína. Hoy en día, un tema así y la seriedad de su ejecución pueden resultar algo sorprendentes; sin embargo, en la época de Boucher, la sabrosa artificialidad de la situación era el escenario más habitual y típico de un cuadro.
Кому понравилось
Пожалуйста, подождите
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Necesitas iniciar sesión
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).



















Comentarios: 1 Ответы
Сколько копия такой картины будет стоит в размере 1м на 1,2м?
No se puede comentar Por qué?
El niño, ataviado con un llamativo traje rojo, se acerca a la mujer con un gesto afectuoso. A su lado, yacen objetos que sugieren un juego o actividad lúdica: una cometa rota y lo que podría ser un pequeño juguete de madera. La composición está dominada por la luz suave y difusa que baña la escena, creando una atmósfera íntima y bucólica.
El fondo se compone de una densa arboleda oscura y un cielo nublado, contrastando con la luminosidad de las figuras principales. Este contraste podría interpretarse como una representación simbólica de la inocencia y el placer frente a las preocupaciones del mundo exterior.
La interacción entre los personajes sugiere una relación cercana y afectuosa, posiblemente madre e hijo o niñera y pupilo. La actitud despreocupada de la mujer y la energía juguetona del niño evocan temas como la infancia, la alegría y la fugacidad del tiempo. El objeto roto –la cometa– introduce un elemento sutil de melancolía, insinuando quizás la pérdida inevitable de la inocencia o el paso del tiempo que afecta incluso los momentos más felices. La escena en su conjunto se centra en una representación idealizada de la vida aristocrática y sus placeres, con un énfasis particular en la conexión emocional entre las figuras representadas.