Pablo Picasso Period of creation: 1943-1961 – 1944 Femme couchВe et femme qui se lave le pied
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MUÑECA ROTA
Soy una muñeca rota,
Yaco junto a la ventana.
Mi alma está hinchada de tristeza,
El agua de esa tristeza es negra.
Alguna vez jugaron conmigo,
Luego me atormentaron.
A todos les parecía que la vida era rica,
Pero no en bondad.
Mis ropas están rotas,
Y mi mecanismo está roto.
Y todas mis esperanzas
La vida las ha destruido.
¡Ay, qué destino para una muñeca!
Un monólogo sin sentido.
La malvada voluntad de un niño
Determina mi final.
¿Qué veo desde la ventana?
Una vida que pasa rápidamente...
Es triste estar fuera de ella:
Ni alegrías, ni lamentos.
El futuro es incierto,
Del pasado no queda nada.
Por la ventana se arrastra torpemente
Un tenue resplandor en mechones.
Soy una muñeca rota,
Yaco junto a la ventana.
Y ahora toda mi esencia
Está encarnada en sufrimiento.
No se puede comentar Por qué?
En el plano posterior, sobre un lecho cubierto por una colcha verde oscuro, se extiende la figura de otra mujer, recostada en posición supina. Su cuerpo, delineado con trazos igualmente esquemáticos, parece abandonarse a la pasividad, aunque sus ojos, abiertos y ligeramente alzados, sugieren una observación silenciosa del entorno. La yuxtaposición de estas dos figuras –una sumida en la introspección, la otra aparentemente entregada al reposo– genera una tensión narrativa intrigante.
La presencia de un objeto circular con lo que parece ser un reloj incrustado, situado a los pies de la figura sentada, introduce una dimensión temporal y simbólica relevante. El reloj, elemento recurrente en la obra del artista, podría interpretarse como una alusión al paso inexorable del tiempo, a la fugacidad de la existencia o incluso a la opresión de un orden social rígido.
La paleta de colores, restringida a tonos terrosos y verdes oscuros, contribuye a crear una atmósfera sombría y opresiva. La luz, aunque presente, no alivia la tensión sino que acentúa las sombras y los contrastes, intensificando la sensación de angustia y desolación.
Más allá de la representación literal de dos mujeres, esta pintura parece explorar temas universales como la soledad, el sufrimiento, la alienación y la fragilidad humana. La relación entre las figuras es ambigua; podrían ser madre e hija, amantes separadas o simplemente dos individuos unidos por un destino común. La ausencia de contexto narrativo explícito permite múltiples interpretaciones, invitando al espectador a proyectar sus propias emociones y experiencias en la escena. El autor ha logrado plasmar una atmósfera densa de inquietud, donde el silencio y la introspección se imponen sobre cualquier manifestación externa.