Gustave Dore – img052
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
Comentarios: 1 Ответы
UNA PALABRA SOBRE DON QUIJOTE
Su caballo flaco y su lanza larga...
(…¿importa mi sufrimiento
en esta vida?)
Dona Quijote galopa.
Muchos desgraciados esperan ayuda.
Y ¿qué, si es un molino? Que lo sea.
La derrota promete tristeza.
Pero lo importante es el deseo de ayudar.
Otro día largo se desvanece en la noche.
Sancho está borracho y miserable de nuevo.
En la taberna, bromea, muy ebrio.
Y el posadero cree que más adelante hay luz,
compuesta por victorias continuas.
Hay muchos desgraciados en la tierra.
(…¿de qué sirven los papeles en la mesa,
en los que mis elegías
cantan siempre de muerte y amor?)
Dona Quijote galopa hacia lo desconocido.
Una curva y otra curva.
La avaricia se llama dragón,
puede morder a cualquiera.
La vileza se llama otra cosa.
La astucia silba como una serpiente. ¿Podrán
vencer a estas criaturas?
El caballero galopa.
Cobre solar.
Porque si está sobre nosotros, significa que vamos por el camino correcto.
Quizás la esencia de la vida esté en la derrota,
en vencer lo peor de uno mismo.
El caballero sigue galopando, y así sucesivamente.
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, dos figuras ecuestres ocupan un lugar central. A la izquierda, un hombre montado en un animal más pequeño, posiblemente un burro, se muestra con una expresión de sorpresa o temor. Su postura es tensa y su cuerpo inclinado hacia adelante denota una reacción inmediata a lo que sucede. A su derecha, un jinete sobre un caballo más grande y musculoso, porta un arma larga – presumiblemente una lanza o pica – en posición de ataque o defensa. La figura del soldado se presenta con una actitud más firme y controlada, aunque la tensión en el animal que monta es palpable.
El tratamiento del detalle es notable; las texturas de los ropajes, la musculatura de los caballos y la aspereza de las montañas son representadas con meticulosidad a través de un intrincado juego de líneas. La luz parece provenir de una fuente no visible, proyectando sombras que acentúan el dramatismo del momento.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una alegoría de la confrontación entre dos fuerzas opuestas: quizás la representación de un individuo humilde frente a una autoridad militar o institucional. El contraste en el tamaño y la fuerza de los animales subraya esta disparidad. La presencia de la montaña, símbolo de permanencia e inmutabilidad, podría sugerir un conflicto que trasciende las circunstancias inmediatas. La sensación general es de incertidumbre y peligro, donde la amenaza se cierne sobre el personaje a pie, mientras que el jinete armado parece estar preparado para enfrentarla. El perro al fondo, solitario y aparentemente abandonado, añade una nota de desolación y vulnerabilidad a la escena.