Julio Romero de Torres – La gracia 1915
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Comentarios: 1 Ответы
А девушка раздетая вполне ничего! Была в 1915 году!! :))))
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, una figura femenina recostada sobre lo que parece un lecho o diván, se presenta desnuda, aunque parcialmente cubierta por un manto blanco. Su expresión es de languidez y melancolía, con los ojos cerrados y el rostro pálido. A su alrededor, tres figuras vestidas con hábitos religiosos la observan. Una de ellas, a la izquierda, parece interrogarla o hablarle con una actitud inquisitiva. Otra, situada en el centro, muestra una expresión más distante y contemplativa. La tercera figura, a la derecha, se encuentra envuelta en un gesto de dolor o compasión, cubriéndose los ojos con un pañuelo.
El fondo del cuadro presenta un paisaje urbano que se extiende hasta donde alcanza la vista. Se distinguen edificios de arquitectura religiosa, una torre campanario y un cuerpo de agua que refleja la luz del cielo. La atmósfera es brumosa y lejana, lo que contribuye a crear una sensación de misterio e inalcanzabilidad.
La composición sugiere una serie de subtextos relacionados con la religión, el pecado, la redención y la fragilidad humana. El desnudo de la figura central podría interpretarse como una representación de la vulnerabilidad y la exposición ante la mirada divina o moral. Los hábitos religiosos podrían simbolizar la autoridad espiritual y las restricciones impuestas a la mujer en la sociedad de la época. La vista panorámica al exterior, con sus edificios religiosos y su paisaje brumoso, podría evocar la idea de un mundo trascendente que se encuentra más allá del alcance terrenal.
La paleta de colores es sobria y apagada, dominada por tonos oscuros y terrosos. El uso de la luz es estratégico, creando contrastes dramáticos que resaltan las figuras principales y acentúan su expresividad. La técnica pictórica parece ser precisa y detallista, con una atención especial a los detalles de los rostros y las texturas de las telas.
En general, el cuadro transmite una sensación de tensión emocional y ambigüedad moral, invitando al espectador a reflexionar sobre temas complejos relacionados con la condición humana y su relación con lo divino. La disposición de las figuras y la atmósfera opresiva sugieren un conflicto interno o una situación de crisis espiritual.