Blas Olleras Y Quintana – Quintana Blas Olleras y A Harem Scene
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Comentarios: 1 Ответы
Думаю, что картина качественно нарисована. Благодарю за труд художника, очень порадовал.
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El autor ha dispuesto a cinco figuras femeninas en el centro de la composición. Una mujer, sentada sobre unos cojines ricamente decorados, domina la escena por su posición central y vestimenta llamativa: un atuendo amarillo brillante con detalles negros, complementado con un abanico que parece ser su accesorio principal. Su expresión es despreocupada, casi desafiante, mientras observa a las otras mujeres reunidas a su alrededor.
A su izquierda, una joven lee un libro, inclinada sobre él con concentración. Otra figura, vestida de rosa, se encuentra sentada en un diván cercano, aparentemente absorta en sus propios pensamientos. Una tercera mujer, cubierta parcialmente por un velo, parece estar supervisando o atendiendo a las demás. Finalmente, una cuarta mujer, más joven que las anteriores, observa la escena con curiosidad, apoyándose en el brazo de la mujer vestida de amarillo.
El mobiliario y los objetos presentes refuerzan la sensación de opulencia y exotismo: un pequeño mueble con flores frescas, alfombras persas, cortinas pesadas y una lámpara colgante contribuyen a crear una atmósfera de lujo y misterio. La ventana ofrece una vista parcial del exterior, insinuando un paisaje desconocido y lejano.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas relacionados con el encierro, la intimidad femenina y las dinámicas de poder dentro de un contexto cultural diferente al occidental. La representación de las mujeres, aunque idealizada y exótica, podría interpretarse como una reflexión sobre los roles de género y las expectativas sociales en una sociedad oriental imaginada. El gesto de la mujer vestida de amarillo, con su mirada directa y su actitud relajada, sugiere una cierta independencia y autoridad que contrasta con la sumisión implícita en el resto de las figuras. La escena evoca un mundo de secretos, deseos reprimidos y relaciones complejas, dejando al espectador con una sensación de intriga y fascinación por lo desconocido. El uso de la luz y la composición contribuyen a crear una atmósfera de misterio y sensualidad que invita a la reflexión sobre los estereotipos culturales y las representaciones del otro.