William Schimmel – am-A Mothers Kiss, A Fathers Touch
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El foco central recae sobre dos figuras felinas: una leona y un león, ambos representados con pelaje blanco inmaculado, casi etéreo. La leona, ubicada en la parte superior izquierda de la imagen, inclina su cabeza hacia abajo, como observando a sus crías. El león, situado en la esquina inferior izquierda, levanta una pata, extendiendo sus dedos con delicadeza. Esta postura sugiere un gesto de ofrecimiento, de protección o incluso de conexión con el espectador.
Dos cachorros, uno de pelaje azulado y otro atigrado, se encuentran entre los dos adultos. El cachorro azul parece observar directamente al frente, mientras que el atigrado está más cerca del león, como buscando su refugio. La proximidad física de las crías a sus padres refuerza la idea de un vínculo familiar primigenio e inquebrantable.
La presencia de una esfera planetaria en la parte inferior derecha introduce una dimensión adicional a la obra. Su superficie oscura y texturizada contrasta con la luminosidad de los felinos, sugiriendo quizás el origen o el destino de esta familia. También se aprecia un pequeño punto luminoso que recuerda a una estrella fugaz, añadiendo un elemento de esperanza o posibilidad.
La paleta cromática es deliberadamente limitada: predominan los tonos azules y blancos, con toques dorados que acentúan la sensación de divinidad. La luz, aunque difusa, irradia desde las figuras principales, otorgándoles una aura casi sobrenatural.
Más allá de la representación literal de una familia felina, esta pintura parece explorar temas universales como el amor parental, la protección, la conexión con el cosmos y la búsqueda de un origen o propósito. La imagen evoca una sensación de calma y serenidad, invitando a la contemplación sobre los misterios de la vida y la naturaleza. El gesto del león, en particular, transmite una vulnerabilidad que contrasta con su fuerza inherente, sugiriendo una invitación a la empatía y a la comprensión.