Isaac Ilyich Levitan – bright autumn day. 1898-1899
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Comentarios: 2 Ответы
NUBES
1
En todos los modos, igual
Vivía y miraba las nubes.
Esa mirada era significativa:
Porque las nubes están lejos,
Y se van hacia la distancia. La vida bajo ellas es terriblemente aburrida.
¡Tan aburrida!
Mira, sin soñar con nada,
Y recuerda claramente: hay una sola vida.
2
Las nubes brillan en altura,
Cubren el cielo de gris.
Blancas, ligeramente amarillentas las nubes.
¿De quién es esa gran barba?
Las nubes son onduladas, grandes,
Hay países allí, mares, continentes,
Un escondite y un viejo botín de alguien,
Donde hay papeles y barajas de cartas.
Mármol: aquí hay templos y palacios,
Ligeramente redondeados los bordes.
Todo está en las nubes: míralas,
No hay necesidad de escribir un poema banal...
3
Hoy las funden con plomo,
Son como vendajes sucios.
Y lo que hay en el cielo, no lo sabes...
Lo miras... y ahí está la claridad,
Como nieve limpia y tiza blanca.
Un momento magnífico:
Y sientes que has ganado sabiduría.
4
A veces paseaba
Con un bastón de plata.
A veces, colgando los pies
Miraba las carreteras terrestres,
Las entendía mejor desde las nubes.
Y luego me desperté.
Desde la ventana:
Las nubes habían amontonado torres.
Miraba y de repente sentí miedo:
Entendí tanto que hay una sola vida.
Вау
No se puede comentar Por qué?
El cielo ocupa la parte superior del lienzo y está dominado por una intensa tonalidad azulada, interrumpida por cúmulos de nubes blancas que parecen flotar con ligereza. La pincelada es suelta y expresiva, sugiriendo movimiento y dinamismo en la atmósfera. La luz que emana de estas nubes ilumina el paisaje inferior, creando un contraste notable entre las zonas iluminadas y las sombreadas.
El plano intermedio se compone de una extensión de terreno cubierto por vegetación otoñal. Los colores predominantes son ocres, amarillos y marrones, indicativos de la estación del año. La pincelada aquí es más horizontal y uniforme, delineando los contornos de los árboles y arbustos con cierta imprecisión, lo que contribuye a una sensación general de quietud y serenidad. Se intuyen algunas estructuras arquitectónicas en la distancia, integradas sutilmente en el paisaje.
El horizonte se presenta como una línea difusa, casi desvaneciéndose en la lejanía. Esta falta de definición acentúa la profundidad del espacio y refuerza la sensación de inmensidad del entorno natural.
La obra transmite una atmósfera de calma y contemplación. La ausencia de figuras humanas sugiere un paisaje intocado por la actividad humana, invitando al espectador a sumergirse en la belleza silenciosa de la naturaleza. El uso de colores cálidos y la pincelada expresiva sugieren una experiencia sensorial intensa, evocando los olores y sensaciones propias del otoño. Se percibe una intención de capturar no solo la apariencia visual del paisaje, sino también su esencia emocional, transmitiendo una sensación de melancolía serena propia del final del ciclo estival. La composición, aunque sencilla en su estructura, revela una profunda sensibilidad hacia el entorno natural y una maestría en el manejo de la luz y el color.