El Greco – Agony in the Garden
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Comentarios: 1 Ответы
ГЕФСИМАНСКИЙ САД
Ночь сошла духовной духотою.
Сад столь тяжело благоухал,
Что как будто смертною средою
На мгновенье бытия предстал.
И Христа молитва пламенела
Нитями незримого огня.
А учеников сморило. Тело
Слабовато. Утомленье дня.
А Христос молился…даже камни
Тут слезами изойти должны
От густейшей, тяжкой, стародавней,
Общечеловеческой вины.
Факелы потом потьму разъяли,
И Иуда с римлянами шел.
Небеса, безмолвствуя, вбирали
Смрадного предательства глагол.
И Петра Иисус остановивши,
Молвил: Я сойду во гроб, и я
Из него восстану силой высшей,
Славой высшей – инобытия.
И ко мне на суд пойдут столетья
И все люди в надлежащий час. –
Ибо я не буду безответен
К сердцу сердца каждого из вас.
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En el primer plano, tres figuras masculinas se encuentran postradas en tierra. Sus gestos denotan agotamiento, súplica y una abrumadora sensación de dolor. La postura encorvada de los personajes, sus cabezas gachas y la expresión de sus rostros sugieren un estado de profunda aflicción física y espiritual. Los ropajes, con pliegues dinámicos que acentúan su movimiento, contribuyen a la sensación de agitación y desasosiego.
En el centro de la composición, una figura central, vestida con una túnica carmesí, se arrodilla en una posición de súplica. Sus manos extendidas hacia arriba sugieren un acto de entrega o imploración. La luz que lo ilumina resalta su figura, otorgándole una importancia primordial dentro del conjunto.
A la izquierda, una figura alada, presumiblemente un ángel, se acerca a la figura central con una expresión de compasión y consuelo. Su presencia introduce una dimensión espiritual en la escena, ofreciendo una posible redención o alivio ante el sufrimiento representado. El ángel está envuelto en una luz propia que lo distingue del resto de los personajes.
El fondo es oscuro y misterioso, con elementos vegetales difusos y una luna pálida que se vislumbra entre las sombras. En la parte derecha, se intuyen figuras adicionales, aunque su identificación resulta difícil debido a la penumbra. Esta zona oscura sugiere un contexto más amplio, posiblemente el destino inminente o las consecuencias de los acontecimientos representados.
La paleta cromática es dominada por tonos cálidos – rojos, amarillos y ocres – que intensifican la sensación de dramatismo y sufrimiento. El uso del claroscuro acentúa la tensión emocional de la escena y dirige la mirada del espectador hacia los puntos focales.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como el sacrificio, la traición, la desesperación y la redención. La representación de la angustia física y espiritual invita a la reflexión sobre la condición humana y la naturaleza del sufrimiento. El contraste entre la luz divina representada por el ángel y la oscuridad que rodea a los personajes sugiere una lucha entre el bien y el mal, o entre la esperanza y la desesperación. La composición en sí misma transmite un profundo sentimiento de pathos y conmoción.