Pablo Picasso Period of creation: 1889-1907 – 1896 Courses de taureaux
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ТАВРО ТАВРОМАХИИ
Искусству тавромахии верны
Поклонники – им нравится убийство.
Последствия пристрастия страшны.
Банально человеческое свинство.
Ревущая арена – яма зла.
И жёлт песок весьма тяжеловесно.
Эмоций же густа, как ночь, смола.
Арена в пятнах крови. Всё известно.
Вот графика движений. Вот он круг
Разорванный – тореадора танец.
А плащ его тяжёл, как скажем, плуг.
Но боль терпеть обязан ты, испанец.
Искусство тавромахии звучит
Какой-то страшной музыкой низины -
Где души разбивают монолит
Любви, и с чёрным космосом едины.
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, se distingue un toro, representado con contornos vagos pero imponente en su presencia. A su lado, una figura humana, presumiblemente el torero, aparece con movimientos rápidos y gestos que sugieren la inmediatez del combate. La vestimenta es apenas esbozada, perdiéndose en la textura general de la composición. Más allá, se intuyen otras figuras, posiblemente espectadores o participantes adicionales en la corrida, aunque su identificación resulta difícil debido a la técnica pictórica utilizada.
La perspectiva es deliberadamente plana y fragmentada. No hay una sensación de profundidad tradicional; el espacio se comprime, intensificando la impresión de claustrofobia y dramatismo. La ausencia de detalles precisos contribuye a una atmósfera onírica o incluso febril, donde la realidad se difumina y los sentimientos primarios –el miedo, la bravura, la fatalidad– se hacen más palpables.
La composición sugiere un momento crucial en el desarrollo del espectáculo: no es el inicio grandilocuente ni el final solemne, sino una fracción de tiempo suspendida, donde la acción está a punto de estallar o ya ha alcanzado su clímax. El autor parece interesado menos en narrar un evento específico que en transmitir la esencia visceral y emocional de la corrida de toros: la confrontación entre el hombre y la bestia, la fragilidad humana frente a la fuerza bruta, y la inevitable tragedia inherente al ritual. La pincelada libre y la simplificación de las formas refuerzan esta impresión de intensidad subjetiva, invitando al espectador a experimentar la escena más que a observarla objetivamente.