Jean Etienne Liotard – Liotard Jean-Etienne Richard Pococke Sun
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
Comentarios: 1 Ответы
ЛИОТАР. «ШОКОЛАДНИЦА»
Шоколад несёт, стакан воды,
Вся она спокойствием лучится -
Отбирает шансы у беды:
Ничего плохого не случится.
Терапия сей картины есть
Очевидность – масса репродукций
Как сего свидетельство – не счесть.
Шоколад, вода…ещё б продукты!
Умиротворяет колорит.
Шоколадница навек застыла.
Если жизнь определяет быт –
То не жизнь получится: могила.
No se puede comentar Por qué?
El fondo es notablemente contrastante. Una oscuridad casi absoluta envuelve la mayor parte del espacio, acentuando la figura central y creando un efecto dramático que lo separa del paisaje visible en la distancia. Este paisaje, con su bahía o puerto salpicado de embarcaciones y rodeado de vegetación exuberante, sugiere una localización geográfica específica, posiblemente el Mediterráneo oriental. La luz tenue que ilumina el horizonte le confiere al fondo una atmósfera brumosa y etérea, casi irreal.
La paleta cromática es dominada por tonos oscuros –negro, marrón– en la vestimenta del retratado, contrastados con el azul vibrante de la túnica interior. Este contraste no solo crea un efecto visual llamativo, sino que también podría simbolizar una dualidad: la oscuridad del misterio oriental frente a la claridad del conocimiento occidental. La luz, aunque limitada, se concentra en el rostro y las manos del hombre, enfatizando su individualidad y su conexión con el libro.
Más allá de la representación literal, esta pintura plantea interrogantes sobre la identidad, la alteridad y la relación entre Oriente y Occidente. El atuendo del retratado sugiere una adopción deliberada de elementos culturales ajenos, posiblemente como muestra de respeto o interés por otras culturas. Sin embargo, la formalidad de la pose y la rigidez de la composición también sugieren una cierta distancia, una objetivación del sujeto que lo convierte en un objeto de estudio para el espectador occidental. La presencia del libro podría interpretarse como un intento de comprender y asimilar esa cultura “otredad”, pero también como una herramienta de poder y control. En definitiva, la obra invita a reflexionar sobre los mecanismos de representación cultural y las complejas dinámicas que subyacen a la construcción de identidades en el contexto del colonialismo y el intercambio intercultural.