John Collier – Pharaoh´s Handmaidens
Ubicación: Private Collection
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Comentarios: 4 Ответы
служанки как служанки
太美了,金属配饰和绸缎布料的光泽质地,她们头上和盘子里的花看起来好像能吃
眼神太好了,像克里姆特,画中女性向画外观众的直触灵魂的凝视
Parece que llevan puestas flores de loto, pero ¿son tan pequeñas?
Aquí hay una pequeña explicación: en el antiguo Egipto, los egipcios veneraban el loto como un objeto sagrado. El loto estaba íntimamente ligado a su sociedad y vida religiosa, y también era muy apreciado por los antiguos egipcios debido a su belleza y agradable aroma. En Egipto, durante la anual Fiesta del Viento Beneficioso, los antiguos egipcios solían regalar flores de loto a sus esposas o parejas por la mañana para darles las mejores bendiciones. Se dice que el loto también era un símbolo del dios Nafaruton del río Nilo. La leyenda cuenta que durante el reinado del faraón Mena, la gente tenía la costumbre de comer lotos. Durante las festividades, los antiguos egipcios regalaban flores de loto a sus invitados. Colocaban guirnaldas de flores en la frente de los invitados distinguidos, dejando que los capullos colgaran sobre su frente. Se ha descubierto que en los relieves del antiguo Egipto, los egipcios utilizaban el loto para distinguir entre huéspedes y anfitriones. Una flor de loto colocada en la cabeza indicaba al invitado, mientras que una sostenida en la mano indicaba al anfitrión. Las mujeres se adornaban con flores de loto en la cabeza o las llevaban en la mano, regalándoselas mutuamente durante las celebraciones.
No se puede comentar Por qué?
En esta representación pictórica se observa un grupo de tres mujeres jóvenes, desnudas desde la cintura hacia arriba, en lo que parece ser un espacio interior con elementos arquitectónicos y decorativos propios de una cultura antigua, presumiblemente egipcia. La luz incide directamente sobre sus cuerpos, resaltando su piel y las texturas de los adornos que portan: collares elaborados, brazaletes, cinturones ricamente bordados y tocados ornamentales.
La mujer del centro sostiene un cuenco dorado, posiblemente conteniendo una sustancia líquida o algún tipo de ofrenda. La figura a su izquierda extiende la mano como si estuviera ofreciendo algo, mientras que la tercera mujer lleva un cántaro en el brazo. A sus pies se aprecia un recipiente con flores.
El fondo presenta columnas decoradas con jeroglíficos y motivos iconográficos característicos del arte egipcio, incluyendo representaciones de aves rapaces con alas extendidas. La paleta cromática es cálida, dominada por tonos dorados, ocres y rojos, que evocan la riqueza y el esplendor asociados a las cortes faraónicas.
La composición sugiere una escena ritual o ceremonial. Las mujeres no parecen estar realizando una tarea cotidiana; su postura, sus miradas y los objetos que sostienen apuntan hacia un acto simbólico. La desnudez parcial de las figuras podría interpretarse como una representación de pureza o fertilidad, elementos importantes en la cosmovisión egipcia.
La atención al detalle en la representación de los adornos y la arquitectura sugiere un interés por la precisión histórica y cultural. Sin embargo, la idealización de los cuerpos femeninos y la atmósfera generalizada de sensualidad indican que el autor no se limitó a una mera reproducción fidedigna de la realidad, sino que buscó crear una imagen estéticamente atractiva y evocadora. La escena podría aludir a un momento íntimo en la vida del harén real o a una celebración religiosa donde las mujeres desempeñan un papel fundamental.