Konstantin Makovsky – Portrait of a girl
Ubicación: Regional Art Museum, Rostov-on-Don (Ростовский областной музей изобразительных искусств).
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Портрет девочки. 1877 Холст, масло. 90 x 76 (овал) Ростовский областной музей изобразительных искусств
Портрет девочки. худ. Маковский К. Е
Борис Ханин
Как много в ней очарования.
Нос пуговкой и ясные глаза,
Губ детских пухлых очертания
И пухлых щечек розовых краса.
На детской шейке очертания
Цепочки тонкой, крестика на ней
И бусы, как предмет желания,
Точеные из розовых камней.
И банты на плечах блистательны,
И совпадают с цветом ее бус.
Воздушный пояс притягательный
На детском тельце подтверждает вкус.
И ручки просто умилительны.
И платье кружевное ей к лицу.
Пройдут года и умозрительно
Представить можно, как идет в венцу.
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La artista ha plasmado a la niña con una técnica realista, prestando especial atención al detalle en los tejidos: el encaje delicado del vestido blanco contrasta con el intenso rojo de un corpiño o chaleco que se adhiere a su torso. Se aprecia la textura de las telas, la caída del encaje y el brillo sutil de lo que parece ser una gargantilla de cuentas rojas que sostiene entre sus manos. La palidez de su piel, resaltada por la iluminación suave, contrasta con los tonos vibrantes de la vestimenta, atrayendo la atención hacia su rostro.
La expresión de la niña es ambigua; no se trata de una sonrisa abierta ni de un llanto evidente. Más bien, se percibe una mezcla de curiosidad y quizás una ligera melancolía en sus ojos grandes y expresivos. Su mirada parece dirigida hacia fuera del plano pictórico, sugiriendo una reflexión interna o la observación de algo que escapa a nuestra vista.
El fondo oscuro, con pinceladas sueltas que insinúan un tapiz o cortina, contribuye a crear una atmósfera de intimidad y solemnidad. La ausencia de elementos decorativos adicionales refuerza el enfoque en la niña, convirtiéndola en el centro absoluto del interés visual.
Subtextualmente, esta pintura podría interpretarse como una representación idealizada de la inocencia infantil y la pertenencia a un estatus social elevado. La riqueza de los materiales y la cuidada presentación sugieren una familia próspera y consciente de su posición. La pose formal y la mirada introspectiva podrían aludir a las expectativas que se depositan sobre la niña, anticipando un futuro marcado por el decoro y la responsabilidad. No obstante, la sutil tristeza en sus ojos introduce una nota de complejidad, insinuando quizás una cierta vulnerabilidad o una conciencia temprana de las restricciones impuestas por su entorno. La pintura, en definitiva, invita a contemplar no solo la belleza física de la niña, sino también la carga emocional que conlleva su retrato.