Liechtenstein Museum – Franz Werner von Tamm - Still life with flowers, fruits and a rabbit
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Comentarios: 1 Ответы
Очень красивый натюрморт с беленьким зайчиком.
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Aquí se presenta una composición de bodegón que despliega una opulencia natural meticulosamente organizada. El autor ha dispuesto un conjunto de elementos vegetales y animales sobre una superficie oscura y rugosa, posiblemente tierra o piedra, que sirve como base para la exhibición. A la izquierda, un conejo blanco, con su pelaje detallado y expresión alerta, se encuentra cerca de una granada abierta, sugiriendo una posible interacción o incluso una amenaza latente.
El centro de la composición está dominado por una profusión de frutas y flores. Uvas maduras, pomegranates cortados que revelan sus semillas jugosas, melones, peras y otras frutas se amontonan con generosidad. Entre ellas, florecen crisantemos blancos y rojas geranios, aportando un contraste cromático vibrante a la escena. La abundancia de frutos sugiere una época de prosperidad y fertilidad.
En el fondo, se vislumbra un paisaje montañoso difuminado bajo un cielo parcialmente despejado. Esta inclusión del paisaje, aunque tenue, introduce una dimensión más allá de lo inmediato, insinuando una conexión con la naturaleza en su totalidad. La luz, proveniente de una fuente no especificada, ilumina los objetos de manera desigual, creando contrastes de claroscuro que acentúan sus texturas y volúmenes.
La disposición deliberada de los elementos invita a una reflexión sobre la transitoriedad de la belleza y la inevitabilidad del deterioro. La presencia del conejo, como posible presa, introduce un elemento de tensión y recuerda la fragilidad de la vida. El bodegón, en su conjunto, puede interpretarse como una memento mori, una meditación sobre la fugacidad del tiempo y la importancia de apreciar los placeres efímeros de la existencia. La meticulosa representación de cada objeto, con sus imperfecciones y detalles realistas, subraya aún más esta reflexión melancólica sobre el ciclo natural de la vida y la muerte. La riqueza de los colores y la abundancia de elementos sugieren también una celebración de la generosidad de la naturaleza y la habilidad del artista para capturar su esencia.