National Gallery of Art – Fra Filippo Lippi and Workshop - The Nativity
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A su derecha, una mujer, identificable como María, observa a un niño tendido sobre paja dentro de lo que parece ser una estructura arquitectónica rudimentaria – posiblemente un establo o una cueva. La Virgen está envuelta en una capa azul, símbolo tradicional de pureza y divinidad. Su gesto es contemplativo, casi reverente, mientras su mirada se fija en el niño. La luz ilumina su rostro con suavidad, creando una atmósfera de intimidad y protección.
El niño, apenas visible bajo la paja, representa el elemento central del evento narrado. Su posición sugiere vulnerabilidad e inocencia.
En el fondo, un paisaje montañoso se extiende hasta perderse en la lejanía, delineando un horizonte que aporta profundidad a la escena. Se intuyen construcciones arquitectónicas, quizás una ciudadela o un monasterio, que sugieren la presencia de la sociedad más allá del espacio íntimo donde transcurre el nacimiento.
La paleta cromática es dominada por tonos cálidos – rojos, ocres y amarillos – que evocan la calidez del hogar y la importancia del evento. El azul de la vestimenta de María introduce un contraste visual y simbólico. La luz, aunque suave, resalta los rostros y las figuras principales, dirigiendo la atención del espectador hacia el núcleo de la escena.
Más allá de la representación literal del nacimiento, esta pintura sugiere una reflexión sobre la humildad, la devoción y la trascendencia. El anciano representa la sabiduría y la experiencia, mientras que la Virgen encarna la maternidad divina y la pureza espiritual. La quietud general de la composición invita a la contemplación y a la introspección, sugiriendo que el evento narrado es mucho más que un simple acontecimiento histórico; es un momento de profunda significación religiosa y humana. La disposición de los personajes y su interacción silenciosa transmiten una sensación de paz y armonía, invitando al espectador a compartir en la solemnidad del instante.