National Gallery of Art – Gilbert Stuart - Catherine Yates Pollock (Mrs. George Pollock)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática se centra en tonos suaves: blancos, verdes apagados y toques de rojo en el tapizado del sillón y el borde del vestido. La luz incide principalmente sobre el rostro y la parte superior del cuerpo, creando un contraste sutil con el fondo más oscuro que acentúa su presencia. El cabello, peinado a la moda de la época con elaboradas rizos y adornado con una diadema y un pequeño adorno azul, capta la atención por su volumen y brillo.
El vestido, de corte imperio, presenta un cuello bajo rematado con encajes que revelan un delicado collar de perlas. La mano derecha descansa sobre el regazo, mostrando anillos discretos, mientras que la izquierda se apoya en el brazo del sillón. En una mesa a su derecha, se distingue un pequeño objeto metálico, posiblemente una bandeja o un recipiente decorativo, cuyo significado preciso permanece ambiguo pero podría aludir a la opulencia y los bienes materiales asociados con su estatus social.
La composición es formal y equilibrada, propia del retrato de época. El fondo, aunque simplificado, sugiere una estancia interior, delimitada por lo que parece ser un muro de piedra a la izquierda. El sillón, ricamente tapizado, contribuye a la sensación de confort y distinción.
Más allá de la representación literal, el retrato transmite una impresión de dignidad y refinamiento. La pose, la mirada y los detalles del vestuario sugieren una mujer consciente de su posición social y deseosa de proyectar una imagen de elegancia y solidez. La sutil melancolía que se intuye en sus ojos podría interpretarse como un reflejo de las presiones y responsabilidades inherentes a su condición, o simplemente como una característica personal. La ausencia de elementos narrativos explícitos permite al espectador completar la interpretación, invitándolo a reflexionar sobre el papel de la mujer en la sociedad de la época y sobre los valores que se buscaba representar a través del retrato.