Giovanni Battista Tiepolo – The Hebrews gathering Manna in the Wilderness
Ubicación: National Museum of Fine Arts (Museo Nacional de Bellas Artes), Buenos Aires.
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La luz juega un papel crucial en la obra. Un resplandor divino ilumina el cielo, desde donde parecen descender partículas brillantes – presumiblemente el maná del título – que caen sobre los individuos abajo. Esta iluminación celestial contrasta con las zonas más oscuras y sombrías de la escena terrestre, acentuando la naturaleza sobrenatural del evento representado.
En lo alto, una agrupación de ángeles se despliega en el cielo, observando o participando activamente en la distribución del maná. Sus posturas sugieren reverencia y cumplimiento de un designio superior. La presencia angelical refuerza la connotación divina de la escena, elevándola por encima de lo meramente terrenal.
La disposición de las figuras humanas es dinámica y expresiva. Se observa una variedad de actitudes: algunos se inclinan para recoger el maná, otros parecen contemplar con asombro el fenómeno celestial, mientras que otros aún muestran signos de fatiga o desasosiego. Esta diversidad de expresiones contribuye a la sensación de movimiento y vitalidad en la composición.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas de providencia divina, fe y sustento. La escasez del entorno natural contrasta con la abundancia del maná, simbolizando la dependencia de los individuos en una fuerza superior para su supervivencia. El acto de recolectar el maná podría interpretarse como una metáfora de la recepción de dones espirituales o favores divinos. La estructura improvisada a la izquierda sugiere un estado de transitoriedad y vulnerabilidad, acentuando aún más la necesidad de la intervención divina. La mirada dirigida hacia arriba, hacia los ángeles y el maná, implica una búsqueda de guía y esperanza en tiempos difíciles. El uso del color, con tonos cálidos y terrosos predominantes, contribuye a crear una atmósfera de humildad y recogimiento.