Giovanni Battista Tiepolo – Stigmatization of Saint Francis
Ubicación: Courtauld Institute Gallery, London.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, una figura masculina, vestida con hábitos marrones oscuros, se encuentra arrodillada sobre el suelo pedregoso. Su postura es de sumisión y dolor; su rostro, parcialmente oculto, denota sufrimiento y resignación. Sus manos están extendidas en un gesto que sugiere tanto entrega como agonía. A sus pies, se vislumbran huesos, elemento simbólico que alude a la mortalidad y la fragilidad humana.
Una figura angelical, con alas desplegadas, se inclina sobre el hombre arrodillado. El ángel parece ofrecer consuelo o asistencia, su mano posada delicadamente sobre el hombro del penitente. La expresión en el rostro del ángel es de compasión y serenidad, contrastando con la angustia palpable del hombre.
En un plano superior, se aprecia una representación luminosa que podría interpretarse como Cristo Niño sostenido por dos figuras femeninas, envuelto en un halo radiante. Esta imagen celestial se sitúa sobre un crucifijo tosco, reforzando el contexto de sacrificio y redención.
La paleta cromática es dominada por tonos terrosos: marrones, ocres y grises, que contribuyen a la atmósfera austera y melancólica del conjunto. El uso de la luz es significativo; ilumina principalmente las figuras centrales, creando un contraste dramático con las zonas oscurecidas del paisaje.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como el sufrimiento, la penitencia, la fe y la redención. La representación del hombre arrodillado sugiere una experiencia mística o espiritual intensa, marcada por el dolor físico y emocional. El ángel simboliza la intervención divina, ofreciendo consuelo y guía en momentos de adversidad. Los huesos a sus pies recuerdan la transitoriedad de la vida terrenal y la inevitabilidad de la muerte. La imagen superior con Cristo Niño refuerza la idea del sacrificio redentor y la promesa de salvación. En conjunto, el autor plantea una reflexión sobre la condición humana, la búsqueda espiritual y la relación entre lo terreno y lo divino.