Giovanni Battista Tiepolo – The Child Moses Spurns the Crown of Pharaoh
Ubicación: Mead Art Museum, Amherst College, Amherst.
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El foco central recae en una mujer, presumiblemente la madre del niño, quien sostiene al bebé en brazos. Su expresión es de firmeza y determinación, mientras inclina ligeramente su rostro hacia el pequeño, como transmitiéndole un mensaje o instándole a una acción. El niño, representado con una anatomía idealizada, parece apartar la mirada de un hombre vestido con ropajes suntuosos, que se interpreta como el faraón. Este último extiende una corona hacia el infante, gesto que este último rechaza implícitamente.
A ambos lados de los personajes principales, otros individuos observan la escena con diferentes reacciones: algunos parecen mostrar sorpresa o consternación, mientras que otros permanecen en una actitud más contemplativa. La disposición de las figuras no es aleatoria; se organizan para dirigir la mirada del espectador hacia el núcleo central de la acción y enfatizar la tensión dramática del momento.
El fondo arquitectónico, con sus columnas, arcos y vistas al exterior, contribuye a crear una sensación de grandiosidad y opulencia. La perspectiva es clara, aunque no rigurosa, lo que permite apreciar la profundidad del espacio y la distribución de los personajes en él. El suelo, cubierto de baldosas geométricas, añade un elemento de orden y simetría a la composición.
Subyacentemente, la obra parece explorar temas como el poder, la libertad y la resistencia frente a la autoridad establecida. La negativa del niño a aceptar la corona puede interpretarse como una alegoría de la renuncia al poder terrenal en favor de un destino superior o espiritual. La figura materna, con su gesto protector y su mirada decidida, simboliza la importancia de la educación y la transmisión de valores en la formación del individuo. El faraón, aunque representado con dignidad, parece resignado a la decisión del niño, sugiriendo quizás una crítica implícita al ejercicio absoluto del poder. La escena evoca un conflicto entre el destino individual y las expectativas sociales, planteando interrogantes sobre la naturaleza de la autoridad y la responsabilidad moral.