Giovanni Battista Tiepolo – The saint of the Crotta family
Ubicación: Städelsches Kunstinstitut, Frankfurt am Main.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, una figura anciana, sentada sobre un sillón ricamente adornado, ocupa una posición central. Su rostro, marcado por la edad y posiblemente por la gravedad de lo que acontece, dirige su atención hacia una mujer joven vestida con ropajes elegantes y de clara distinción social. Esta mujer parece interceder o presentar a alguien ante el anciano, quien sostiene un documento en sus manos. La luz incide sobre ella, resaltando su figura y acentuando la importancia de su papel en la escena.
A los pies del anciano, un hombre arrodillado, con expresión sumisa y vestimenta humilde, extiende sus pies hacia una figura masculina que se agacha para lavárselos. Este gesto, cargado de simbolismo, sugiere humildad, penitencia o incluso servidumbre. La disposición de las figuras crea una jerarquía visual clara: el anciano en la cúspide, la mujer como intermediaria, y los dos hombres en posiciones inferiores.
A la derecha del cuadro, un grupo heterogéneo de personajes observa la escena con diversas expresiones: curiosidad, preocupación, impaciencia. Se distinguen nobles con atuendos ostentosos, soldados con armaduras y un niño que asoma por detrás de uno de los adultos. Esta multitud contribuye a la sensación de solemnidad y tensión del momento.
La paleta cromática es rica en tonos cálidos – dorados, ocres, rojos – que acentúan el dramatismo y la importancia de la escena. La luz, cuidadosamente distribuida, crea contrastes marcados entre las figuras iluminadas y las áreas más oscuras, dirigiendo la mirada del espectador hacia los puntos focales de la composición.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como la justicia, la intercesión, el poder y la humildad. La figura del anciano podría representar a un juez o gobernante que dicta sentencia, mientras que la mujer joven simboliza la clemencia o la influencia social. El acto de lavar los pies sugiere una sumisión total o una petición de perdón. La presencia de la multitud refuerza la idea de que el evento es de interés público y tiene consecuencias para más allá de las personas directamente involucradas. La composición, en su conjunto, evoca un ambiente de tensión emocional y anticipación, dejando al espectador con preguntas sobre el desenlace de esta escena intrigante.