Grigory Ugryumov – Portrait of Ivan Vodovozov
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
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La iluminación es dramática, con un foco de luz que ilumina principalmente el rostro y parte del cuello, dejando el resto del cuerpo sumido en las sombras. Esta técnica acentúa los rasgos faciales: una frente amplia y calva, ojos hundidos que sugieren introspección o cansancio, y una barba abundante y tupida que cubre gran parte del mentón. La barba, de un tono grisáceo oscuro, contrasta con la piel más clara del rostro, creando un efecto visual interesante y añadiendo volumen a la figura.
La expresión es compleja: hay una mezcla de seriedad, melancolía e incluso cierta tristeza en los ojos. No se trata de una sonrisa forzada o una pose grandilocuente; el hombre parece absorto en sus pensamientos, como si estuviera contemplando algo que trasciende lo visible. La mano derecha, parcialmente oculta por la manga oscura de su prenda, está ligeramente extendida, con un gesto ambiguo que podría interpretarse como una invitación a la conversación o una señal de resignación.
La vestimenta es sencilla y funcional: se intuye una túnica o abrigo oscuro, posiblemente de lana o piel, que sugiere un estilo austero y poco ostentoso. La ausencia de adornos o símbolos distintivos refuerza la impresión de humildad y sencillez.
El autor parece haber buscado captar no solo la apariencia física del retratado, sino también su estado interior, su carácter y su historia personal. El retrato trasciende lo meramente descriptivo para convertirse en una reflexión sobre el paso del tiempo, la experiencia vital y la complejidad de la condición humana. La atmósfera general es de introspección y melancolía, invitando al espectador a contemplar la figura con detenimiento y a imaginar su vida y sus pensamientos. Se percibe un cierto peso emocional en la representación, una sensación de que el retratado ha vivido intensamente y ha acumulado una considerable carga de experiencias.