Part 5 Louvre – Sebastiano Ricci (1659-1734) -- The Satyr and the Farmer, one of Aesop’s fables
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A la izquierda, un campesino, vestido con ropas toscas y de colores terrosos, examina detenidamente lo que está sobre la mesa. Su postura inclinada sugiere una evaluación minuciosa, quizás una desconfianza inicial ante la generosidad mostrada. Frente a él, se alza una figura mitológica: un sátiro, con su cuerpo humano superior y extremidades inferiores de cabra, observa con expresión expectante. La tensión entre ambos personajes es palpable; el campesino parece escéptico, mientras que el sátiro irradia una mezcla de curiosidad y quizás, una pizca de burla.
En la parte posterior del espacio, una mujer, ataviada con un sencillo vestido blanco, sostiene en sus brazos a un bebé. Su presencia aporta un elemento de domesticidad y estabilidad al conjunto, contrastando con la naturaleza salvaje e impredecible representada por el sátiro. La mirada de la mujer se dirige hacia los hombres, como si observara la interacción con una mezcla de preocupación y resignación.
El fondo está definido por paredes de madera toscamente construidas, adornadas con utensilios domésticos y frutas en un estante. Una ventana abierta deja entrever un paisaje exterior, aunque difuso e indefinido. La paleta cromática es dominada por tonos cálidos: ocres, marrones y rojos que refuerzan la sensación de calidez y rusticidad.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas de confianza, engaño y la relación entre el hombre y la naturaleza. El sátiro, figura asociada con la libertad salvaje y los placeres terrenales, se presenta como un visitante inesperado en el hogar del campesino. La ofrenda alimentaria sobre la mesa puede interpretarse como una prueba de buena voluntad, pero también como una posible trampa. La presencia de la mujer y el bebé introduce una dimensión moral a la escena, sugiriendo las consecuencias potenciales de la ingenuidad o la desconfianza. El contraste entre la figura del sátiro y el campesino resalta la dicotomía entre lo civilizado y lo salvaje, lo racional y lo instintivo. La obra invita a la reflexión sobre la naturaleza humana y los peligros inherentes a las interacciones con aquellos que son diferentes a nosotros.