Part 5 Louvre – François Boucher -- Venus Disarming Cupid (Vénus désarme l’amour)
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Comentarios: 1 Ответы
Бедный Купидон! То ему глаза завязывают, то лук и стрелы отбирают, то по голой попе колючками стегают... Развлекались художники как могли.
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Cupido, despojado de sus armas habituales (arco y flechas), se presenta como un niño vulnerable, casi abandonado. Está tendido sobre el regazo de Venus, con su lira a un lado, símbolo de la música y las artes, pero también de la seducción y el encanto. La figura femenina lo observa con una expresión que oscila entre la indulgencia maternal y la superioridad.
A ambos lados de Venus se encuentran dos figuras masculinas jóvenes, posiblemente ninfas o espíritus asociados al amor y a la fertilidad. Uno de ellos inclina su rostro hacia ella en un gesto de adoración o deseo, mientras que el otro parece observarlos con curiosidad, casi como espectadores de una escena íntima.
La paleta cromática es rica y cálida, dominada por tonos rosados, dorados y azules suaves, que contribuyen a la atmósfera de ensueño y languidez. La luz, difusa y uniforme, modela las figuras sin crear contrastes dramáticos, acentuando su belleza idealizada. El fondo se diluye en una bruma nebulosa, sugiriendo un espacio atemporal y etéreo.
Subtextualmente, la obra parece explorar el poder del amor y la belleza femenina sobre la pasión juvenil. Venus, personificación de la armonía y el deseo controlado, desactiva la fuerza destructiva del Amor, domesticándolo a través de su presencia protectora. La escena sugiere una reflexión sobre la naturaleza del amor: si bien puede ser un motor poderoso e incluso peligroso, también puede ser sometido a la razón y al control. La desnudez, lejos de ser provocativa, se presenta como símbolo de pureza y vulnerabilidad, enfatizando la inocencia de Cupido y la benevolencia de Venus. La disposición de los personajes sugiere una jerarquía: Venus reina sobre el Amor, mientras que las figuras masculinas sirven como testigos o participantes en esta dinámica de poder. La obra invita a considerar la relación entre el deseo, la razón y la belleza, elementos centrales del pensamiento estético de la época.