Part 5 Louvre – School of Fontainebleau, attributed to Luca Penni (c. 1500-1557) -- Diana the Huntress
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La figura femenina porta un arco tenso en la mano derecha, apuntando hacia arriba, mientras que la izquierda sostiene una flecha con delicadeza. Un carcaj lleno de flechas cuelga sobre su hombro, indicando su oficio como cazadora. La vestimenta es escasa: se aprecia una túnica drapeada que revela gran parte de su cuerpo, enfatizando la belleza idealizada y la perfección física propias del canon clásico. El cabello, peinado con elaborados rizos, enmarca un rostro de facciones delicadas y expresión melancólica.
A sus pies, un perro de caza, probablemente un galgo, permanece atento, listo para seguir cualquier indicación de su dueña. La presencia del animal refuerza la temática de la cacería y añade una nota de lealtad y compañerismo a la escena.
El fondo se presenta como un paisaje boscoso, con árboles que se desvanecen en la distancia, creando una sensación de profundidad y misterio. El uso de la luz es notable: ilumina principalmente el cuerpo de la mujer y el perro, dejando el resto del paisaje sumido en una penumbra suave. Esta técnica resalta las figuras principales y contribuye a crear una atmósfera de quietud y contemplación.
Más allá de la representación literal de una diosa cazadora, esta obra parece explorar temas relacionados con la virtud, la castidad y la conexión con la naturaleza. La serenidad del rostro de la mujer sugiere un dominio sobre sus pasiones y una profunda armonía con el entorno que la rodea. El arco tenso puede interpretarse como un símbolo de poder latente, listo para ser desplegado en defensa de los valores que representa. La composición, con su equilibrio formal y su atención al detalle, denota una búsqueda de la belleza idealizada y una reverencia por las tradiciones clásicas del arte renacentista. Se intuye una intención de evocar un mundo de elegancia cortesana y refinamiento intelectual, propio de los círculos aristocráticos que patrocinaron este tipo de obras.