Ferdinand Georg Waldmüller – The Lamentation of Christ, copy after Anton van Dyck
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El cuerpo principal, presumiblemente el de una figura crucificada, se presenta desnudo, aunque cubierto parcialmente por un manto blanco que acentúa la fragilidad y vulnerabilidad de la escena. La anatomía es meticulosa, buscando realismo en la representación de los músculos y tendones, a pesar de la idealización inherente al estilo barroco.
Alrededor del cuerpo yacen tres figuras principales: una mujer, presumiblemente una madre, que irradia un halo luminoso y muestra una expresión de profundo dolor; otra figura femenina, con el rostro oculto en parte por su cabello, se inclina sobre el cuerpo, manifestando también angustia; y finalmente, un hombre, vestido con ropajes oscuros, parece sostener o consolar a la mujer. En la esquina inferior derecha, una pequeña figura infantil observa la escena con semblante afligido, añadiendo una capa de inocencia y vulnerabilidad al conjunto.
El fondo se presenta oscuro y difuso, delimitado por lo que parecen ser muros de piedra o una estructura arquitectónica. Esta oscuridad contribuye a aislar a los personajes principales y a intensificar el dramatismo del momento. En el primer plano, sobre la tierra, se encuentran unas telas o ropajes arrugados, posiblemente relacionados con los eventos que condujeron a esta escena de lamento.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas universales como el sufrimiento, la pérdida y la compasión. La luz focalizada en el cuerpo central sugiere una divinidad o santidad, mientras que las expresiones de dolor en los rostros de los personajes transmiten un profundo sentimiento de duelo. La presencia del niño añade una dimensión de inocencia y esperanza, sugiriendo quizás la promesa de redención o la continuidad de la vida a pesar de la muerte. La composición general invita a la reflexión sobre la fragilidad humana y el poder del amor y la empatía frente al sufrimiento. El uso de la luz y la sombra contribuye a crear una atmósfera de solemnidad y recogimiento, invitando al espectador a participar emocionalmente en la escena representada.